• La Conanp ya tiene listo el Estudio Previo Justificativo y se han cumplido los requisitos de Ley, como la consulta pública.
  • Relevante proteger esta zona del país por su valor ambiental y para cumplir compromisos internacionales de México rumbo a la Convención sobre Diversidad Biológica.
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA) hace un atento llamado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), así como a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que se emita cuanto antes la declaratoria del Área Natural Protegida (ANP), Reserva de la Biósfera, La Giganta y Guadalupe, ubicada en el estado de Baja California Sur.
Esta iniciativa cuenta con el apoyo tanto del Presidente de la República como de la Secretaría de Gobernación, quienes la consideran no solamente una política ambiental, sino de Estado dada la relevancia que tiene para el país tanto en términos de conservación, como de cumplimiento de compromisos internacionales. Es por ello que resulta preocupante que, a pesar de ya existir el Estudio Previo Justificativo elaborado por la  Conanp[1], y de haberse cumplido con los procedimientos de Ley, esté detenida la Declaratoria.
Las Sierras La Giganta y Guadalupe tienen un alto valor ambiental dada la riqueza en biodiversidad existente en la zona.  El polígono del ANP tiene una superficie propuesta de 16 mil 242.86 kilómetros cuadrados, en los cuales se ubica un importante número de los oasis localizados en la península, como La Purísima-San Isidro, Los Comondú y San Javier.  Entre los impactos ambientales negativos más graves que ha sufrido se encuentran la deforestación generada por la ganadería extensiva, la cacería furtiva y la parcelación de terrenos.
Cabe señalar que el gobierno federal ha demostrado voluntad por elevar el nivel de conservación de esta zona y ha promovido activamente la declaratoria de ANP, como se demuestra en el Estudio Previo Justificativo para la Declaratoria como ANP de las Sierras La Giganta y Guadalupe, elaborado por la Conanp en junio del 2014. Asimismo, se han cumplido los procedimientos correspondientes como es la realización de la consulta pública en los términos de Ley, cuyo resultado fue el aval por parte de las comunidades locales, quienes la ven como una oportunidad para elevar sus condiciones de bienestar.
Sin embargo, pese a estos esfuerzos y al impulso que se le ha dado tanto desde la Presidencia como desde la Secretaría de Gobernación[2], por razones desconocidas, la declaratoria se encuentra detenida, siendo que su expedición abonaría de forma muy relevante a que México pueda cumplir con sus compromisos internacionales previo a la Conferencia de las Partes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de la Convención sobre Diversidad Biológica (COP13) que se realizará el próximo mes de diciembre en Cancún, Quintana Roo.
Dichos compromisos se relacionan con las denominadas Metas de Aichi, las cuales están encaminadas a detener la pérdida de biodiversidad biológica para el año 2020 a nivel mundial y en las cuales nuestro país estableció la meta de incrementar la superficie de ANPs terrestres de 10% a 17% y marinas de 6 a 10% para el año 2020[3].  Asimismo, éste es un compromiso legal vinculante comprometido en el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2013-2018.
“Además de contribuir a preservar, para beneficio de las presentes y futuras generaciones, una zona ambientalmente valiosa cuyos recursos naturales han sido sobreexplotados, nuestro país avanzaría mucho en el compromiso suscrito frente al mundo de contribuir a frenar la degradación de los suelos y la pérdida de biodiversidad”, señaló Agustín Bravo, director regional de la oficina CEMDA Noroeste.
En el Estudio Previo Justificativo, la Conanp señala que “la Giganta es un sitio de relevancia cultural y ambiental para el estado de Baja California Sur que requiere ser protegida, manejada y usada de manera especial. La categoría de Reserva de la Biosfera es adecuada para un lugar de la naturaleza de La Giganta y Guadalupe porque combina las aspiraciones de conservación de su patrimonio natural y cultural con la del desarrollo de sus habitantes. A través de esta Reserva se propone atender las amenazas ambientales y crear oportunidades que provean los medios para que sus habitantes tengan una vida sostenible”.
Por sus características físicas, geológicas y ambientales, la Giganta y Guadalupe es una zona de humedales prioritarios y de recarga hidrológica, que alimenta los acuíferos de tres municipios. Los oasis que se encuentran en ella cuentan con especies de plantas como palmas y carrizos, así como animales endémicos como reptiles, aves, mamíferos, peces y arácnidos. Se encuentran, además, especies prioritarias de fauna silvestre en alguna categoría de protección[4] como el borrego cimarrón (Ovis canadensis); el venado bura (Odocoileus hemionus peninsulae); el puma (Puma concolor) y el águila real (Aquila chrysaetos). Asimismo, es refugio de aves migratorias y de animales de zonas áridas. Los oasis han permitido también el establecimiento y desarrollo de comunidades humanas a su alrededor.

Localización de la Sierra La Giganta y Guadalupe, tomado del Estudio Previo Justificativo, elaborado por Conanp, junio 2014.