El metano (CH4) es un gas de efecto invernadero (GEI) que, además de agravar la crisis climática, deteriora la calidad del aire y con ello la salud humana. Tiene 67 veces más poder que el dióxido de carbono (CO2) para calentar el planeta en un periodo de 20 años. Las emisiones de metano provocan casi el 25% del calentamiento del planeta.

Permanece 12 años en promedio en la atmósfera a diferencia del CO2 que permanece siglos. Por eso es uno de los llamados Contaminantes Climáticos de Vida Corta (CCVC) y de ahí la importancia de regular sus emisiones para obtener beneficios en menos tiempo.

¿DE DÓNDE PROVIENE ESTE GAS?

Fuentes naturales (40%): Humedales, termitas, volcanes, permafrost y otras.

Fuentes humanas (60%): Ganadería, arrozales, minas, vertederos y sitios de explotación de gas y petróleo.

Desde 2006, el metano en la atmósfera ha aumentado considerablemente (cerca de 25 millones de toneladas por año).

Estudios asocian el incremento con la fuga y quema de metano en la extracción de hidrocarburos no convencionales mediante fracking.

El metano como contaminante del aire

Emisiones directas

• En la explotación, procesamiento y transporte de gas y petróleo se filtran o liberan intencionalmente grandes cantidades de metano (13 millones de T de metano cada año solo en EE.UU.).

Formación de otros contaminantes

• Al interactuar con la radiación solar, el metano favorece la formación del ozono a nivel del suelo (O3), otro CCVC y el principal componente de la niebla tóxica (smog).

• La quema de gas metano produce carbono negro y compuestos orgánicos volátiles (COV), que también son CCVC.

El carbono negro es un componente clave del material particulado (PM 2.5), que son partículas 35 veces más pequeñas que un grano de arena.

Contaminantes que lo acompañan

• El benceno, el formaldehído y el etilbenceno son otros contaminantes tóxicos liberados junto con el metano.

¿Qué problemas a la salud ocasiona el ozono?

• Irrita las vías respiratorias.
• Genera sensación de ardor y falta de aire.
• Complica cuadros de asma.
• Causa disfunciones pulmonares e incluso, muertes prematuras.
• Altera la respuesta del sistema inmunológico, mermando su capacidad para responder a enfermedades como COVID-19, la cual afecta principalmente las vías respiratorias.

Al quemar metano se emite carbono negro, el cual es uno de los componentes de las partículas PM2.5, las cuales:

• Son 30 veces más pequeñas que un cabello humano, por lo que no pueden ser filtradas o retenidas de forma natural en nuestra nariz, pudiendo entrar incluso hasta los pulmones.
• Se consideran el contaminante atmosférico más frecuentemente asociado con: Enfermedades cardiovasculares, respiratorias y pulmonares, incluyendo cáncer de pulmón.
• Es uno de los contaminantes de mayor preocupación por su alta presencia en las ciudades.

¿QUIÉNES SON LOS MÁS VULNERABLES A ESTAS EMISIONES CONTAMINANTES?

Niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas o condición respiratoria previa (como asma).

¿Qué podemos hacer?

¿Exigir al gobierno normas que regulen las emisiones de metano provenientes del sector de hidrocarburos.

Exigir el monitoreo de emisiones, así como la producción y difusión de información oportuna a la población sobre la calidad del aire.