A pesar del crecimiento desmedido y descontrolado de desarrollos turísticos de todo tipo que ha tenido en Cancún, y del alto impacto ambiental que ello ha tenido en el ecosistema de esta zona del Caribe mexicano, se pretende construir un nuevo mega desarrollo denominado SOTO LINDO que amenaza la biodiversidad de la región, incluyendo especies como el manatí, la tortuga marina y el tiburón ballena y que contempla la destrucción de manglar y de dunas, agravando los impactos de los huracanes en la región y contribuyendo a agravar el problema del cambio climático.

El proyecto comprende:

  • 9 mil 609 cuartos en 46 lotes de usos mixtos (hotelero, turístico, residencial y comercial)
  • Un campo de golf de 18 hoyos
  • Infraestructura náutica
  • Áreas de equipamiento para estos conceptos
  • Vialidades y servicios asociados a su construcción, operación y mantenimiento.

Lo anterior estaría distribuido en una superficie total de 689.89 hectáreas, las cuales se encuentran localizada mayoritariamente en el Sector 7 del Plan Parcial de Desarrollo Urbano de la Península Chacmuchuch del Municipio de Isla Mujeres en el Estado de Quintana Roo.

El proyecto contraviene lo establecido en el Plan de Desarrollo Urbano, el cual especifica que el uso de suelo habitacional es condicionado o incompatible. Aunado a lo anterior, se presenta una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) parcial y fragmentada para un Plan Maestro, en el que actualmente no se pueden considerar los daños y efectos negativos que este pueda producir en su total desarrollo. Indica que posteriormente se irán ingresando MIAs particulares para que se evalúen cada uno de los proyectos que se pretendan elaborar en los 46 lotes de uso de suelo mixto. Ello impide evaluar exactamente qué afectaciones tendrá en su total desarrollo y operación.

Lo anterior va en contra del artículo 44 fracción I del Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) en materia de Evaluación de Impacto Ambiental que establece que “Al evaluar las manifestaciones de impacto ambiental la Secretaría deberá considerar los posibles efectos de las obras o actividades a desarrollarse en el o los ecosistemas de que se trate, tomando en cuenta el conjunto de los elementos que lo conforman, y no únicamente los recursos que fuesen objeto de aprovechamiento o afectación”.

En cuanto a la afectación de especies, el proyecto constituye una grave amenaza contra los manglares, los cuales juegan un papel fundamental para el equilibrio de los ecosistemas, pues, entre otras cosas, son zonas de alimentación y refugio de crustáceos; actúan como sistemas naturales de control de inundaciones y como barreras contra huracanes e intrusión salina, controlan la erosión y protegen las costas, funcionan como filtro biológico del agua y actúan como reservorios de carbono, por lo que ayudan a combatir el calentamiento global del planeta.

 

En el área se encuentran presentes las cuatro especies de manglar y como en muchos casos similares, los promoventes del proyecto argumentan que se llevarán a cabo prácticas de reforestación de manglar en la zona. Sin embargo, hay abundante evidencia de que la reforestación y/o restauración de manglar como medida de compensación no es viable y no aplica. Se necesita un monitoreo previo -que no se ha hecho-, el cual permitiría conocer y documentar las características del sitio en el que se desee implementar dicho proyecto. La realidad es que la restauración de manglar es difícil y casi  imposible, pues la mayoría  de las plantas no sobrevive y los servicios ambientales que prestan tardan más de 10 años en recuperarse, y se perderían para siempre los servicios ambientales en las zonas donde se permita destruir manglar.

 

El proyecto pretende implementar un campo de golf de 18 hoyos, el cual se construirá en una zona muy cercana a vegetación de manglar, sobre el cual no se presenta un programa de manejo integrado de plagas para el césped que será utilizado.

 

En cuanto a la fauna, se encuentran 15 especies de vertebrados bajo algún estatus de protección dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2010. Adicional a esto se encontraron 9 especies que presentan una distribución de carácter endémico y 39 especies migratorias.

Respecto de especies marinas se encuentran colonias de Corales Duros (Escleractínios), las cuales se encuentran bajo protección especial.

La laguna Chacmochuch presenta también especies registradas en dicha norma, entre ellas tres consideradas de ALTA relevancia biológica, como son la cacerolita de mar, considerada un fósil viviente En Peligro de Extinción; el caballito de mar, que se encuentra sujeto a Protección Especial y el topote aleta grande, catalogado como especie Amenazada.

Cabe señalar al respecto que, de acuerdo con la LGEEPA, se debe negar la autorización cuando “la obra o actividad de que se trate pueda propiciar que una o más especies sean declaradas como amenazadas o en peligro de extinción o cuando se afecte a una de dichas especies”.

Por otro lado, el proyecto evidencia la vulnerabilidad de la calidad de las aguas subterráneas por la infraestructura a desarrollar y la construcción del campo de golf.

Adicionalmente, el proyecto se encuentra en una región marina prioritaria, que se caracterizan por contar con una riqueza de especies, muchas de ellas endémicas, las cuales se pondrían en peligro debido a las actividades que se llevarían a cabo. Algunas de estas especies son el manatí, las tortugas marinas y el tiburón ballena. Con respecto a este último, la construcción de las dos marinas (independientemente de que sean internas o externas) representaría un gran impacto tanto para los ejemplares de la población que se encuentran en la Reserva de la Biosfera del Tiburón Ballena como para los ejemplares de la población que se encuentra al noreste de Isla Contoy e Isla Mujeres.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, se preveen fuertes afectaciones a las dunas costeras, lo cual agravaría los efectos producidos por el cambio climático, toda vez que la duna es un elemento determinante para la protección frente al impacto de los huracanes.

El Proyecto Soto Lindo no es viable y no debe ser autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).