México ha señalado que “el
hecho de que otros países no deseen asumir
sus responsabilidades no debe ser pretexto para desentenderse de las
propias”. Por
ello, el CEMDA suscribe la demanda de las organizaciones mexicanas
(Fundación
Heirnich Böll, Greenpeace, Oxfam México, Presencia Ciudadana y
Pronatura) de
acción nacional e internacional, en donde se señala que México debe:
¿Qué es mejor: tener un acuerdo débil o no tener alguno en absoluto?
Bueno, eso dependerá de con quien se discuta. Para la sociedad civil
que nos encontramos en Copenhague
es frustrante el lenguaje
débil y la falta de contundencia por parte de actores como la Unión
Europea, México, Japón, que podrían haber empujado las negociaciones
hacia un resultado mucho más ambicioso. Hoy el tiempo se
acaba, necesitábamos llegar LO MÁS LEJOS POSIBLE, LO MÁS RÁPIDO
POSIBLE. Tras conocer la noticia y texto del “Acuerdo Significativo”,
no nos queda más que esperar que está falta de voluntad y solidaridad
internacional, tanto de los países desarrollados, como de los en
desarrollo, no nos cueste en mayores impactos y costos a los más
vulnerables.
“
Sabemos que no es suficiente, sabemos que aún falta mucho,
pero esto es el inicio, las bases de cooperación y ayuda”, dijo Obama
en el discurso. Y no se equivoca: falta tanto por hacer que bien habría
valido la pena aprovechar estas dos semanas para avanzar hacia ese
punto que necesitamos alcanzar de compromiso y transformación.
La reconfiguración geopolítica y del poder en la que se traduce el discurso del Presidente Obama es importante.
China,
India, Brasil y Sudáfrica -los 4 Fantásticos como se les llama por acá-
son el grupo con el que hay que negociar tratándose de los países en
desarrollo. Claro que el Grupo de Países Africanos, y otros
países del G77 como Bolivia, Ecuador, Venezuela, etcétera, no están
contentos con esta situación. Incluso el Presidente de Venezuela, Hugo
Chávez amenazó que los países acogidos bajo la iniciativa ALBA no
aceptarían el documento impuesto por el gobierno americano.
En toda está discusión
México queda relegado: por
su afán por ser “amigo y hermano de todos” no acaba de cuajar como un
líder real en el proceso. Esperamos que dado nuestro rol de huésped de
la COP16 nuestro liderazgo se convierta en acciones y pronunciamientos
mucho más fuertes y contundente. México tendrá que evaluar la situación
débil en la que se encuentra en las negociaciones internacionales,
tendrá que quitarse la idea de que es un puente entre los países en
desarrollo y los desarrollados. Hoy vimos que el puente lo tienen bien
tendido y que no nos necesitan para ello.
En México debemos aprovechar que al hacerse medibles, reportables y
verificables los programas de mitigación (NAMAs) para la obtención de
financiamiento, generará que los países en realidad apliquen sus
medidas y no las dejen en un mero greenwashing; las medidas que no
cumplan con estas características, no recibirán financiamiento.
México tiene la gran ventaja de tener estudios
como el realizado por el Centro Mario Molina, McKenzie y el MEDEC-Banco
Mundial, estudios en los cuales se indican una serie de actividades y
sectores donde se puede conseguir una gran reducción a un costo
prácticamente nulo. Los sectores identificados donde México tiene mayor
capacidad de reducción son: uso de energía eléctrica, programas de
ahorro y eficiencia energética, edificios de bajo consumo,
transporte público, manejo de residuos sólidos, entre otros.
Es hoy el momento en que
México tiene que hacer un cambio sustancial en sus políticas nacionales
y empezar a aplicar medidas tan sencillas como que el gobierno federal
apoye a los gobiernos locales en la construcción de sistemas de
transporte público; el fomento de energía eólica, solar , geotérmica y
mini hidráulica; construcción y manejo de rellenos sanitarios donde se
haga captura de biogás que a su vez sirva para generar energía
eléctrica; instalación de sistemas smart grid para evitar fugas y
procesos innecesarios en la generación eléctrica; fomentar la creación
de comunidades forestales sustentables, con el debido pago de servicios
ambientales incluido, etc.
Tratando de hacer un corte e identificar
los principales elementos del “Protocolo de Copenhague” podemos decir que:
El objetivo a largo plazo fue:
“Reducir las emisiones
globales que de acuerdo a la ciencia se requieren para mantener la
temperatura de la Tierra por debajo de los dos grados centígrados”
Un acuerdo
jurídicamente vinculante debe tenerse listo para el próximo año.
En cuanto al financiamiento, el texto señala que: “
Los países desarrollados proveerán con los recursos adecuados,
predecibles y sustentables, así como la transferencia de tecnología y
la creación de capacidades necesaria para la implementación de la
adaptación en los países en desarrollo. Se estableció la meta de
movilizar cerca de 100 billones de dólares para el año 2012 y los
fondos provendrán de fuentes públicas y privadas, unilaterales y
multilaterales.
La Unión Europea estaría entregando 10.6 billones de dólares, Japón 11 billones, Estados Unidos 3.6 billones de dólares.
Los detalles de los planes de mitigación se incluyeron en dos
anexos separados, uno con las metas para los países desarrollados y
otro con las reducciones voluntarias ofrecidas por los países en
desarrollo. No son vinculantes.
Un punto importante, que funcionó como “deal breaker”, porque China
se oponía a aceptar controles internacionales, ha sido el del MONITOREO
DE LAS REDUCCIONES DE LOS PAÍSES EN DESARROLLO. Señala que
las economías emergentes deben monitorear sus esfuerzos y reportar los resultados
a Naciones Unidas cada dos años, con revisiones internacionales que
deberán ser transparentes y respetuosas de la soberanía nacional. En
cuanto los 4 Fantásticos estuvieron de acuerdo con este punto, se pudo
concretar el acuerdo “significativo” al que se llego en Dinamarca.
La protección de los bosques fue otro de los temas que necesito de
horas extras en la negociación. En el texto del acuerdo se reconoce
la importancia de reducir las emisiones por la deforestación y la degradación de los bosques,
señala que las naciones desarrolladas deben proveer los recursos que
servirán como incentivos positivos para financiar las acciones de
protección.
El acuerdo también señala: “Nosotros hemos decidido alcanzar varios
acuerdos, incluyendo las oportunidades de usar el mercado para
enfatizar la promoción de las medidas de mitigación”
México tiene una gran oportunidad al ser el huésped de la siguiente COP,
la Conferencia Número XVI de las Partes que se llevará a cabo a partir
del 8 de noviembre. Nuestro país deberá trabajar en una transformación
interna profunda, donde esperamos ver desde una verdadera transición
energética, hasta la generación de comunidades forestales sustentables,
que puedan volverse autosustentables, con el manejo adecuado del
bosque. En el medio hay muchas cosas: sistemas de transporte público
–tipo BRT- en ciudades de más de un millón de personas, construcción
sustentable de edificios, manejo adecuado de los residuos, cambio de
electrodomésticos, cogeneración en sector industrial, generación de
energía eléctrica por fuentes renovables, etc. La única manera de
construir un liderazgo que nos convierta en un actor relevante, un
actor con el que hay que sentarse a negociar, es fortaleciendo nuestra
política nacional para convertirnos en un país verdaderamente
sustentable. Ya lo veremos en menos de un año.
Entrevista de Margarita Campuzano con Hal Harvey, presidente de ClimateWorks.
ClimateWorks es una de las organizaciones más influyentes a
nivel mundial en materia de cambio climático. Trabaja en países como
India, Brasil y China, y en México colabora a través de la Fundación
Hewlett con organizaciones no gubernamentales e instituciones de
investigación públicas como el Instituto Nacional de Ecología. Su labor
se centra en implementar políticas públicas para reducir las emisiones
en tres áreas generales: estándares de eficiencia energética,
generación de energía baja en carbón, y conservación forestal y
agricultura. Su meta es reducir la emisión global de gases efecto
invernadero en 30 billones de gigatoneladas para 2030, lo cual
representa la mitad de todas las emisiones estimadas para ese año.
¿Cómo ve usted a México en torno a lo que ha hecho en materia de acciones rápidas de mitigación?
México ha hecho un inventario exhaustivo de oportunidades de
reducción de carbón y éstas se pagan por sí mismas, pues permiten
ahorros a los consumidores y reducción de gastos de capital al
gobierno. Se ha encontrado una rica gama de oportunidades, muchas de
las cuales han sido incluidas en el Programa Especial de Cambio
Climático.
Sin embargo, existe toda otra serie de acciones, muchas de las
cuales pueden implementarse de inmediato, como son normas de eficiencia
energética para autos, nuevas tecnologías de iluminación y manejo de
basura para la captura de metano. Implementando todas estas acciones
México podría dejar de generar una importante cantidad de emisiones y
ahorrar dinero al mismo tiempo.
¿Cuáles son los sectores específicos en los que usted ve áreas de oportunidad?
Urbanización, existen muchas oportunidades en términos de opciones
de tránsito y vialidad, en beneficio de los ciudadanos. Éstas pueden
ser sistemas como el Metro y autobuses BRT –tipo Metrobús-. Estos
sistemas deben ser rápidos, convenientes, seguros y limpios, de forma
que la gente los prefiera por encima de los vehículos. Esto permitiría
reducir una cantidad significativa de emisiones de bióxido de carbono
(CO2) y hacer a las ciudades más habitables.
Otra área es el transporte, específicamente los autos y los
camiones, para hacerlos más eficientes. El año que entra México
adoptará estándares más altos de eficiencia de combustible para
automóviles y puede colocarse en primera fila de la clase, incorporando
las mejores normas en la materia.
Existe una revolución en cuanto a tecnologías eficientes para la
construcción; por ejemplo en lo que se refiere a iluminación, por lo
que México se puede mover hacia tendencias de iluminación súper
eficiente. Las plantas de generación de energía necesitan ser mucho más
eficientes y existen oportunidades también para generación de energía
eólica y solar.
El presidente Calderón anunció una reducción del 30% para el
2020, pero sujeta a financiamiento externo y transferencia de
tecnología. ¿Las acciones que usted menciona podrían hacerse con
recursos propios, sin depender de apoyo extranjero?
Se necesita una combinación. Algunas de ellas México puede llevarlas
a cabo con recursos propios y otras requieren financiamiento
internacional y asistencia técnica. Pero comprometiéndose con las cosas
que van en la misma dirección del interés económico de México, el
presidente estará favoreciendo que llegue el financiamiento
internacional, dado que estará demostrando su compromiso.
La ruta de crecimiento verde que el presidente ha trazado coloca a
México a la cabeza de otros países en términos de lidiar con este
problema.
¿Contar con combustibles limpios es también un área importante de oportunidad?
Reducir los niveles de azufre en los combustibles ayuda a resolver
la contaminación. El Dr. Mario Molina ha hecho estudios muy importantes
sobre cómo reducir la contaminación en las ciudades grandes de México.
Otra cuestión es la que se refiere a los biocombustibles como
sustitutos de la gasolina. Desafortunadamente, hay muy pocos
biocombustibles que sean mejores que la gasolina y que estén
disponibles masivamente.
Brasil tiene un programa con la caña de azúcar y puede haber
oportunidades para expandir esto en Yucatán, pero me parece que el
primer paso es limpiar los combustibles convencionales, asegurarnos de
que los vehículos sean altamente eficientes y tener buenos sistemas de
transporte. Yo me enfocaría primero en estos tres puntos.
¿Y qué hay en términos de la relación que se ha encontrado entre
el carbón negro u hollín (black carbón) –uno de los principales
contaminantes responsables del calentamiento global- y los combustibles
tradicionales?
El carbón negro viene de la quema incompleta de hidrocarburos,
principalmente de los camiones a diesel en todos los motores. Por ello,
los nuevos camiones deben tener filtros para capturar partículas de
diesel y combustibles de ultra bajo azufre. Para los camiones de más
antigüedad debe haber un programa de reconversión. Esto requiere
recursos y es el tipo de áreas en las que se puede pensar en apoyo
internacional, pero se puede emplear a mecánicos mexicanos, a fábricas
de motores mexicanas para hacer los camiones más limpios y más
eficientes.
¿Cuáles son los planes futuros de Climate Works para México?
Estamos colaborando con la Fundación Hewlett en Latinoamérica, y con importantes organizaciones no gubernamentales y
think tanks
mexicanos, como son el Centro Mario Molina, el Centro Mexicano de
Derecho Ambiental, el Centro de Transporte Sustentable y con
dependencias gubernamentales de investigación como el Instituto
Nacional de Ecología (INE). Esperamos expandir este trabajo. Dado que
México será la sede de la próxima cumbre de Cambio Climático, habrá
oportunidad para que el país coloque sus compromisos nacionales en la
vitrina internacional. Existe también una gran oportunidad para que el
presidente Calderón demuestre liderazgo, pues Copenhague está
demostrando que no existe reemplazo al liderazgo nacional.
¿Cómo ve usted las negociaciones en Copenhague?
Los procesos formales para negociar un tratado no están caminando
correctamente, son lentos y la gente está atorada en cuestiones de
procesos, en lugar de centrarse en la esencia del asunto. Irónicamente,
existen fuertes acuerdos entre los países en cuanto la materia que da
pie a estos acuerdos, pero el proceso está matando a la sustancia. La
forma de rescatar Copenhague es que los jefes de Estado muestren
liderazgo real. Necesitan detenerse y decidirse a trabajar en definir
los diez temas fundamentales. El presidente Calderón tiene un rol
fundamental que jugar en este sentido porque entiende estos temas y ha
hecho compromisos en su país, por lo que si trabaja con otros cinco o
diez jefes de Estado puede contribuir a sacar esto adelante, pero sin
esto creo que tendremos algo muy débil.
¿Cree que el hecho de que México sea la sede de la próxima COP
ayudará a destrabar cosas dentro del país?, pues si bien fuera se
muestra liderazgo, hacia adentro existen obstáculos en Pemex y CFE
Puede hacerse la pregunta de si los juegos olímpicos de Beijing
ayudaron a China en muchos sentidos y la respuesta es que
definitivamente lo hicieron. Lo mismo sería para México como país y
para la ciudad de México. El presidente tiene una agenda muy agresiva,
la cual tiene que convertirse en ley y tiene que implementarse, y todo
esto tiene que ocurrir en meses, no en años. La COP 16 ayudará a
acelerar todos estos procesos.
¿Cómo pueden organizaciones como la suya y otras de la sociedad civil ayudar a destrabar los procesos?
Los líderes políticos necesitan apoyo para sus programas. Si la
gente que está aquí manifestándose en Copenhague, ejerce la misma
presión en sus países para exigir estándares más altos en las normas
de eficiencia de combustibles, en el transporte y en la regulación para
construcción entonces ganaremos, pero si sólo se enfocan en el gran
evento vamos a perder. Aún si Copenhague fuera muy exitoso, no
significaría nada si no se traduce en leyes y regulaciones específicas
locales; y a la inversa, aún cuando esta cumbre fuera un fracaso total,
si volvemos a casa y hacemos las cosas correctas estaremos bien. Las
ONG’s deben tener una agenda específica y práctica, pues sin ella la
presión social no tendrá éxito.
El liderazgo de México con científicos como el Dr. Mario Molina, y
en el ámbito político con el del presidente Calderón, aunado a sistemas
sustentables como Metrobús colocan al país en una posición muy especial
para demostrar que tiene una estrategia de crecimiento verde, la cual
puede reconciliar el tema medio ambiental con el del crecimiento
económico.
“Al documento le queda faltando el capítulo de SANCIONES”
Presidente de Colombia, Alvaro Uribe
LA HORA CERO HA LLEGADO: el último día de las negociaciones. El día de hoy
haremos dos crónicas sobre lo que pasa aquí, esto debido a que nos han informado que es muy probable que
el documento final se dé a conocer en el último momento del día de hoy.
Claro, que nosotros jugamos con el cambio de horario a nuestro favor y
tendrán la última entrega de esta serie de
crónicas antes de que acabe el día en México.
Ba Ki Moon ha dicho a los Jefes de Estado que hoy es su momento,
la decisión que tomen con respecto al Cambio Climático
será su legado, será por lo que sean recordados en el
futuro. Habrán de decidir si prefieren por una supuesta defensa
a su “soberanía” o su “seguridad, sea
económica, ambiental, energética”, darle la espalda
a la Tierra.
El Presidente de
Brasil, señaló a los
países desarrollados deben estar seguros que por el dinero que
entreguen a los países en desarrollo, recibirán
beneficios directos, pues todos estamos en el mismo planeta.
El Presidente de
China pidió al mundo que confiaran en ellos,
que el compromiso está tomado y que están trabajando para
llegar al mejor acuerdo político posible. Aceptó que se
midan las acciones de mitigación en su país, siempre que
no se haga de manera intrusiva.
El discurso más esperado, el del presidente
Barack Obama,
empezó
con el reconocimiento al Cambio Climático como el problema
más grande que la humanidad ha enfrentado, incluso
reconociendo la responsabilidad histórica de Estados Unidos
pero, dejando claro que todos necesitamos actuar y hacerlo de manera
rápida y eficiente. Señalo que necesitamos cambiar la
manera que usamos y producimos energía, que esto no sólo
ayudará al ambiente, también generará empleos
verdes y tecnología de punta. Estados Unidos se
comprometerá –sin importar lo que pase en Copenhague- a
reducir emisiones y a transitar hacia energía verde, no
sólo porque están obligados a hacerlo, también
porque es bueno para ellos y el mundo.
Después de meses y horas de negociaciones, todos los
países desarrollados deben presentar programas de
mitigación, así como las metas de reducción de sus
emisiones. Estados Unidos se comprometió a reducir 17% para el
2020 y 80% para el 2050 con respecto a sus emisiones de 2005.
Para lograr que el avance y combate al Cambio
Climático sea eficaz, rápido y certero es necesario tener
un mecanismo para revisar que se están cumpliendo los
compromisos.
Obama señaló que las revisiones no
serán intrusivas, pero deberán ser confiables, dado que
sin rendición de cuentas, un acuerdo se convierte en una hoja en
blanco. Dijo que se necesita financiamiento para apoyar a los
países en desarrollo, principalmente los países
más pobres, los países más vulnerables. Estados
Unidos está de acuerdo en colaborar con los 10 billones de
dólares al 2012 para medidas de adaptación, PERO esta
ayuda sólo se hará posible si se cumple con el eje:
Mitigación, Transparencia y Financiamiento.
Es una formula sencilla, afirmó Obama, que nos permitirá
llegar lo más lejos posible. De acuerdo al presidente de Estados
Unidos, ningún país va a recibir todo lo que quiere, hay
algunos países en desarrollo que no quieren ceder en
transparencia y rendición de cuentas pues piensan que los
países desarrollados son los que deben pagar, por otro lado hay
países desarrollados que creen que no deben dar dinero a otro
país si este no se compromete a rendir cuentas de manera
precisa.
Obama dijo:
“Estas negociaciones internacionales se han
llevado a cabo por cerca de 20 años y aún seguimos con
avances muy pequeños. El tiempo de hablar se acabo, necesitamos
dar un paso grande hacia adelante, podemos crear las bases
sólidas y pasaremos a la historia como aquellos que hicieron el
cambio por el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos o podemos
escoger no hacer nada y entonces obligar a la población a sufrir
los impactos del cambio Climático hasta que sea irreversible.
Estados Unidos ha tomado una decisión, cumpliremos nuestros
compromisos, reduciremos nuestras emisiones y haremos que esto pase.
Pero, necesitamos movimiento en todos lados, descubriendo que es mejor
hacer que hablar, es mejor la acción a la inacción.”
Lo que podemos ver es que en prácticamente todas las presentaciones de los
Jefes de Estado se empiezan a fijar las posturas claramente.
Los países en desarrollo pidiendo que los desarrollados
establezcan metas vinculantes de reducción de emisiones,
otorguen financiamiento y transferencia de tecnología. Los
países desarrollados, quieren que los países en
desarrollo sean transparentes en el uso de los recursos destinados para
el combate al Cambio Climático y tengan mecanismos para rendir
cuentas.
Podemos suponer que se ha llegado a un acuerdo en materia
MVR (Medición, Verificación y Reporte).
Para el Pew Center,
el presidente Obama fijó una postura con los alcances a los que
puede comprometerse sin contar aún con una Ley de Cambio
Climático. El que haya hablado no sólo de transparencia,
también de rendición de cuentas, es algo que debemos
hacer notar, pues nos permite ir un paso más allá en la
construcción del nuevo Régimen Climático Mundial.
Este día va a ser muy largo tanto en la sede del
Bella Center como para todas las ONGs que estamos siguiendo el evento
desde fuera. Sin duda alguna esta situación generará
sentimientos de frustración, ya que
el no poder estar
cerca de los negociadores, haciendo una presión directa y
obteniendo información de primera mano, nos obliga a trabajar apoyados en las redes sociales y los pocos contactos que lograron entrar al Bella Center.
Les voy a compartir
el discurso del Primer Ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown,
quien de una manera clara, emotiva y contundente ha logrado establecer
muchos de los temas que más importan en materia de Cambio
Climático:
“…Y nadie puede honestamente negar que
sin acciones comunes, el alza en el nivel del mar desaparecerá
del mapa naciones enteras. Y sin estas acciones comunes las
temperaturas extremas generarán una nueva generación de
pobres con ecorefugiados climáticos obligados a abandonar sus
hogares por la sequía, poblaciones evacuadas por el miedo de
morir ahogados por las inundaciones, o por la hambruna que el cambio
climático generará con miles de personas buscando
desesperadamente agua y alimento. Huracanes, inundaciones, tifones y
sequías que durante años se han catalogado como actos de
la naturaleza ahora son revelados como
actos visibles de los hombres.
Y yo quiero decir en esta Conferencia: informado por los
científicos, movido por mi consciencia, inspirado por un
propósito común, nosotros, los
líderes de este frágil mundo, debemos afirmar que:
NO
CONDENAREMOS a millones de personas, a nuestra propia población
a la injusticia sin remedio, a sufrir sin esperanza, a morir de hambre.
Es necesario establecer una meta para el incremento de la
temperatura en no más de 2 grados para el año 2050. Para
lograrlo es necesario cortar por lo menos en 80% para el 2050 , todos
los países desarrollados deben elevar su nivel de
ambición al máximo para las reducciones del 2020.
En reconocimiento a nuestras responsabilidades communes pero
diferenciadas, los países en desarrollo deben
comprometerse a realizar programas nacionales de mitigación
(NAMAs por sus siglas en ingles) ambiciosos , sobretodo para
alcanzar reducciones significativas en el BAU.
Para hacer esto posible, los países desarrollados debemos
comprometernos a otorgar financiamiento inmediato a los países
en desarrollo, empezando en enero del 2010 de por lo menos 10 billones
de dólares anuales hasta el 2012. Y para el financiamiento
a largo plazo en el 2020 la meta deberán ser 100 billones de
dólares por año, monto que provendrá tanto de
recursos públicos como privados, incluyendo presupuestos
internacionales y nacionales,
Nada debe interesarle más a las naciones que el futuro de
nuestro Planeta, es el único que tenemos. A los países
desarrollados les digo: Las acciones ambientales son el motor
más poderoso para la creación de trabajos, sobretodo en
una economía que urgentemente necesita millones de nuevos
empleos.
A los países en desarrollo les digo: La
tecnología existe y les permitirá ganar dividendos
sobretodo si se hace convirtiéndose en economías de bajo
carbono.
Y a todas las naciones les digo: No es suficiente que hagamos lo
más que podamos, debemos realizar lo imposible, pues la historia
así nos lo reclamará”
Palabras del Primer Ministro de Gran Bretaña Gordon Brown.
PALABRAS
DEL PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA DURANTE SU INTERVENCIÓN EN LA
SESIÓN PLENARIA DE LA 15º CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE
CAMBIO CLIMÁTICO
Traigo para todos Ustedes un saludo de fraternidad y de esperanza de
todos los mexicanos. De fraternidad, porque los mexicanos nos
consideramos hermanos del mundo. Un saludo de esperanza, porque todos
esperamos que Copenhague marque una nueva era en la lucha contra el
cambio climático, que signifique a la vez el inicio de una nueva era
para la Humanidad.
Los líderes del mundo debemos llegar a un acuerdo concreto, justo y ambicioso para detener el cambio climático.
El tiempo de las excusas se ha acabado. Ha llegado el tiempo de los
compromisos y de la acción. Ha llegado el momento de atrevernos a
romper paradigmas y prejuicios.
Veo con preocupación y con tristeza que algunos han interpretado que
lo que aquí se debate tiene que ver con una lucha entre las naciones
desarrolladas y las naciones en desarrollo.
Hoy quiero recordarles queridos amigos, que esto no es así, que aquí
de lo que se trata no es de ver como ahondar la brecha entre países
ricos y pobres: de lo que se trata es de cómo cerrar la brecha entre el
hombre y la naturaleza, que ahora amenaza, de manera arrolladora, la
subsistencia misma de la civilización, de ricos y de pobres. Este no
es, no debe ser un problema que nos divida, es un problema cuya
solución debe unirnos, porque de no resolverlo, lo que está en juego
mismo es la subsistencia misma de la humanidad. La lucha contra el
cambio climático tiene que ser asumida por todas las naciones,
desarrolladas y en desarrollo.
Yo entiendo las enormes dificultades de mis colegas los países en
Desarrollo. México también es un país en desarrollo, y al igual que
Ustedes, tiene enormes carencias y problemas. La mitad de nuestra
población vive en la pobreza y nuestra economía sufrió más que muchas
por la crisis económica. A pesar de ello, sabemos que este reto
ambiental es un reto global, al que no podemos permanecer ajenos. Por
eso, México se ha esforzado y distinguido por cumplir cabalmente los
compromisos establecidos en la Convención Marco. Somos el único país en
desarrollo que ha presentado ya tres Comunicaciones Nacionales de
Cambio Climático, que actualizan ante las Naciones Unidas nuestro
inventario de emisiones y presentan las medidas aplicadas para hacer
frente a este fenómeno. Y hoy me complace anunciar que en esta COP 15
hemos entregado nuestra cuarta Comunicación Nacional.
Tenemos problemas, sí, pero si no resolvemos el calentamiento global
entre todos no habrá futuro para nuestros hijos. Por eso también hemos
sido el primer país en desarrollo en comprometer una meta unilateral e
incondicional de reducir en el corto plazo, 50 millones de toneladas
para el año 2012 con nuestros propios recursos.
Y hoy, en el marco de esta COP 15, en el nombre de pueblo y
gobierno, México asume ante Ustedes un compromiso más: el de reducir en
el 2020 hasta el 30% de nuestras emisiones de Bióxido de Carbono con
respecto a nuestra tendencia y línea base, si contamos con el
financiamiento y la tecnología adecuada y que una buena conclusión de
la COP 15 nos puede proveer. Antes de esa fecha, las emisiones de
México llegarán a su punto más alto, para luego comenzar a descender.
Y lo hacemos porque compartimos las evidencias elementales que han
guiado los pasos de todos hasta aquí, y que debieran recogerse por lo
pronto en un documento asumido por consenso por todos. En primer lugar,
que el calentamiento global está poniendo en riesgo el futuro de la
humanidad. En segundo, que la temperatura media global no puede subir
más de dos grados centígrados sin consecuencias devastadoras. En
tercero, que debemos establecer aquí metas cuantificables y
verificables que nos permitan lograr la reducción del calentamiento
global. Y cuarto, que si bien es cierto que la responsabilidad de los
países desarrollados es fundamental, nada significativo podrá hacerse
sin la participación de todos para reducir las emisiones de carbono,
especialmente de quienes más emiten.
Ahora bien, tan importantes son las
metas establecidas de emisiones, como el contar con los medios para
lograrlo. Por eso, debemos también construir los estímulos económicos
adecuados, que permitan a los países en desarrollo podremos cooperar
también para enfrentar el cambio climático.
En conjunto con Reino Unido, Noruega y Australia, hemos fortalecido
nuestra propuesta de un Fondo Verde a la que esperamos se sumen más
naciones. Las contribuciones al fondo podrían ser tanto privadas como
públicas, y estarían basadas estas conforme al principio de
responsabilidades comunes pero diferenciadas.
El acceso a los recursos del Fondo estaría determinado en función de
resultados. Esto es fundamental, el pago conforme a resultados es la
base para alcanzar los objetivos deseados. Por ejemplo, pagar conforme
a las toneladas de carbono reducidas o capturadas a través de las
acciones financiadas.
Este modelo incrementará sustancialmente el financiamiento
predecible necesario para realizar acciones medibles en contra del
cambio climático.
Señor Presidente,
México confía plenamente en que las próximas horas llegaremos a un
acuerdo sólido y equitativo. Quiero exhortar a los líderes presentes en
Copenhague, a demostrar su compromiso con el reto del Cambio Climático,
adoptando posiciones flexibles, responsables y conciliadoras.
Antes de concluir, quiero invitar a todos ustedes a apoyar la
propuesta de celebrar en México la Decimosexta Conferencia de las
Partes.
En Copenhague estamos trazando el rumbo. En México traduciremos los
acuerdos de Copenhague en instrumentos jurídicamente vinculantes, y
queremos hacer pronto. Aprovechemos esta gran oportunidad. México los
espera a todos Ustedes, con los brazos abiertos, para encontrar unidos
un camino cierto para superar el cambio climático y que abra nuevos
caminos para la Humanidad. Muchas gracias.
“ En esta COP15 el proceso está matando a la sustancia” Hal Harvey Presidente de The Climate Works
Las restricciones para el acceso son cada vez mayores, ahora no sólo
necesitamos nuestro gafete con foto y la credencial blanca que nos
entregaron la semana pasada, hoy nos avisan que para entrar a las
plenarias se necesita una tarjeta y que sólo nos darán una por
organización.
Es evidente que no quieren que la sociedad civil tenga contacto con los Jefes de Estado.
Es posible que tanta dosis de realidad colapse sus cerebros y
corazones, nada alejado de la realidad mundial. Pocos ciudadanos tienen
acceso a sus presidentes y gobernantes, en realidad Naciones Unidas no
es más que un proyecto fallido de la realidad.
Por desgracia, para el Secretariado de la CMNUCC y las partes que
pretenden justificar estas acciones violatorias de sus propios
lineamientos, les recordamos que:
Desde 1992
Naciones Unidas formalmente reconoció a la sociedad civil como actores clave, invaluables y necesarios para la toma de decisiones principalmente en materia ambiental.
En el Principio 10 de la Declaración de Río se establece:
“
Los temas ambientales son manejados de una mejor
manera con la participación de todos los ciudadanos involucrados. En el
ámbito nacional cada individuo tendrá acceso apropiado a la información
que tengan las autoridades públicas, concerniente al medio ambiente,
incluyendo la información sobre materiales peligrosos y actividades en
sus comunidades así como la oportunidad de participar en los procesos
de toma decisiones. Los estados facilitarán y alentarán la conciencia y
participación pública, haciendo ampliamente disponible la información.
Se proveerá acceso efectivo a procedimientos administrativos y
judiciales incluyendo revisión y reparación. La participación de la
sociedad en la conservación del medio ambiente nacional, así como
acceso apropiado a la información que tengan las autoridades públicas,
resaltando su participación en los procesos de toma de decisiones.”
Resulta entonces sorprendente que el Secretariado de la CMNUCC anunciara que la participación de
la sociedad civil se limitaría drásticamente entre jueves y viernes,
precisamente cuando se tienen planeadas las intervenciones de los Jefes
de Estados. La versión “oficial” señala que el recorte se hace debido a
la capacidad del Bella Center. Podríamos entonces preguntarnos en qué
estaría pensando el Gobierno danés, y el propio Secretariado de la
Convención, cuando eligieron este lugar como sede de la COP15, si es
tan evidentemente insuficiente e inapropiado para la realización de un
evento masivo. Incluso en la COP14 de Poznan en Polonia asistieron un
poco más de 13,000 participantes y el lugar tenía capacidad hasta para
30,000 personas.
Muchas organizaciones se manifestaron exigiendo que se modifique el proceso de las negociaciones ya que es antidemocrático.
Podemos entender que algunos acuerdos se deban tomar a puerta cerrada y
en privado, aunque los gobiernos nacionales deben socializarlo con sus
habitantes; pero, eliminar prácticamente a CERO la presencia de la
sociedad civil no ayuda a construir el nuevo régimen climático que el
mundo y nosotros tanto necesitamos.
Es innegable que el Secretariado de la CMNUCC necesita hacer
un compromiso mucho más grande con la Sociedad Civil. Esperamos que este proceso excluyente no vuelva a repetirse en un futuro.
El Secretario Ejecutivo de la Convención, Yvo de Boer reconoció que “
las negociaciones de esta COP15 avanzan muy lentamente”.
Un puesto complicado el de Boer ya que lo convierte en el máximo
árbitro del encuentro internacional. “Hay todavía una gran cantidad de
trabajo por hacer”, reconoció durante una conferencia de prensa
celebrada en el Bella Center.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon,
ha hecho un llamamiento para que los líderes de los países que
participan en la cumbre impidan que se convierta en un fracaso. «
Estamos aquí para tener éxito y no para fracasar», dijo Ban Ki-moon.
Se pensaba que el martes sería el último día para negociar la parte técnica, pero
ayer los delegados permanecieron negociando hasta las seis de la mañana de hoy,
sin muchos avances que reportar. El objetivo era tener negociadas y
resueltas todas las cuestiones técnicas para que cuando los
representantes de los gobiernos llegaran, únicamente tuvieran que tomar
las decisiones políticas de comprometerse o no a los objetivos de
reducción de emisiones y financiamiento. Sin embargo, esto no se
logró, y de acuerdo a como se desarrollaron las cosas por acá, no
parece que se vaya a resolver inmediatamente.
Tratando de resumir de una manera lo más comprensible posible la
situación actual en el Bella Center, les diremos que actualmente
se tienen dos borradores distintos del Acuerdo.
El Protocolo de Kioto, vigente desde el año 2005, y que tiene un primer
periodo de compromiso válido al 2012 e incluye a 37 países. Uno de los
principales objetivos de Copenhague era decidir su segundo periodo de
compromisos, por lo menos hasta el año 2020, y lograr que más países,
principalmente Estados Unidos, formen parte de él, y que a ciertos
países en desarrollo: China, India, Brasil, México, Sudáfrica y Corea,
también se les exigiera una meta de reducción vinculante, en un sentido
práctico que se limite su status de país no Anexo I. Dentro del Bella
Center la mayoría de las personas piensan que será muy difícil lograr
que estos actores, principalmente Estados Unidos, acepte tan fácilmente
entrar en una ampliación del Protocolo de Kioto si los países en
desarrollo no se comprometen a reducciones más agresivas en sus
emisiones.
Por ese motivo, en Copenhague, se está
trabajando en una nueva vía, la de un acuerdo a largo plazo, o LCA por
sus siglas en inglés, al que se sumarían todos los que no forman parte
de Kioto. Pero las ONG´s y algunos países en desarrollo: G77 más China,
Grupo de países africanos, LCD, AOSIS, etc., han puesto el grito en el
cielo porque, hasta el momento, el borrador de ese LCA no tiene pies ni
cabeza. A diferencia de Kioto, que tiene objetivos vinculantes de
reducción de emisiones por países,
el borrador actual del LCA
no dice nada sobre reducción concreta de emisiones ni tampoco sobre el
financiamiento necesario para que los países en desarrollo
puedan preparase para evitar los daños del cambio climático que ya
están sufriendo. La sensación generalizada en la conferencia es que
cuando ésta termine, el próximo viernes 18, es posible que los
mandatarios acuerden poner en marcha las dos vías. Una vía del
Protocolo de Kioto ampliado en el tiempo para los países que ya forman
parte de él, y un nuevo acuerdo para el resto, o LCA. Pero ni siquiera
tenemos la certeza que esto acabe sucediendo.
Durante gran parte del día de hoy
estuvo sonando el rumor de un tercer documento que busca empatar los dos borradores:
el emanado del Grupo de Trabajo Visión a Largo Plazo AWG-LCA y el del
Grupo de Trabajo de Protocolo de Kioto AWG-KP. Con tan pocas horas para
lograrlo este tercer borrador podría manejar un lenguaje mucho más
suave y ambiguo que no busque alcanzar compromisos tan agresivos como
los que se pensaba en un inicio se obtendrían en Copenhague. Para los
países en desarrollo, o como se les llama en la jerga de la negociación
“los países pobres”, simplemente esto es inadmisible, pues el Protocolo
de Kioto con todas sus deficiencias es la única herramienta con la que
cuentan para que los países desarrollados reduzcan sus emisiones.
Si bien se han logrado avances parciales, sobre todo con
el anuncio de la Unión Europea de dar financiamiento para adaptación por 2400 millones de euros hasta el 2012,
se espera que Japón también haga el anuncio de su aportación por 10
billones de dólares empezando el próximo año y por tres años más. Aún
sigue faltando establecer con claridad los esquemas de financiamiento:
¿Quién paga qué?, ¿Para qué? y ¿Hasta dónde?. Sin esto nos encontramos
construyendo castillos en el aire.
Hoy empezaron las participaciones de algunos países en la Salón de
Plenarias, debido a las medidas de “seguridad” impuesta por las
Naciones Unidas, un número muy reducido de observadores pudo entrar.
Los que no tuvieron suerte seguían atentos los discursos por las
pantallas. En este bizarro Universo contenido en el Bella Center de
Copenhague,
el discurso del Presidente Hugo Chávez fue el más atinado y el que toco puntos básicos para abordar el problema y avanzar en las negociaciones… ¡Quién lo iba a decir!
Entre hoy y mañana deberán llegar todos los Ministros y Jefes de
Estado de los países parte. La COP15 se viste de manteles largos. Por
desgracia,
la atención a las negociaciones ha sido desviada por la pésima coordinación y organización del Gobierno danés y el Secretariado de la CMNUCC para el acceso y acreditación tanto de ONGs como de Prensa.
Una buena noticia: Hoy nevó en Copenhague, por fin el invierno se
pinta de blanco: la nieve simplemente me encanta. La mala noticia es
que es exactamente igual de inequitativo e injusto que el acceso a la
sede de la COP15. Para empezar,
la nevada la tuvimos que tolerar por cerca de una hora y media formados afuera del Bella Center,
a punto de la hipotermia. En el zenit del maltrato podemos decir que no
hay manera de conseguir un café, chocolate o té caliente que mucho
serviría para mitigar los impactos del frio, tampoco hay baños, ni
nadie que explique porque una interminable fila no se mueve por horas y
horas. Mientras estaba parada observando como unos mini copos de nieve
formaban unas figuras interesantes sobre mi guante negro, no podía
dejar de reclamarme el hecho de haberme puesto mi traje con falda justo
hoy, el día que empieza a nevar en Copenhague y que seguramente el
estado en el que quedaría mi abrigo de lana resultaría penoso. Entre
estos pensamientos de auto recriminación, impaciencia y frustración,
pensé que justo este aparente problema de “logística”, donde
se
limita la participación de las ONGs por “seguridad”, no es más que una
postura estratégica del Secretariado de la CMNUCC para limitar la
participación social. Se imaginarán que en dos horas uno puede
pensar muchas cosas, y resulta además de indignante, absurdo, que en
pleno siglo XXI la gente quiera seguir negociando como en el siglo XIX,
a puerta cerrada y sin tomar en cuenta a todos los sectores, incluidas
las ONG´S, la academia, e incluso los gobiernos locales, representados
por los alcaldes.
Innegablemente, Copenhague no será lo que esperamos en materia climática, pero si marca un hito importante,
la SOCIEDAD CIVIL aquí representada por miles de grupos de diversa
ideología, temática, presupuesto, color y sonido, hoy exigimos SER
ESCUCHADOS. La propia Carta de las Naciones Unidas señala en su preámbulo:
“
NOSOTROS LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS RESUELTOS: …a
reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la
dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de
hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas; a crear
condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto
a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del
derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el
nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad”
En ningún momento se habla de exclusión, falta de transparencia y
obstaculizar la participación ciudadana a grados tan ridículos, como lo
que hoy vivimos en Copenhague. En la Facultad de Derecho me enseñaron
que lo secundario sigue la suerte de lo principal y es evidente que la
CONVENCIÓN MARCO SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO DE LAS NACIONES UNIDAS
(CMNUCC), no es la excepción, pues al ser un Tratado que emana de este
organismo internacional debe obedecer los principios básicos de
Naciones Unidas.
Tenemos que recordar, que hace más de 10 años, más de 190 países se
unieron para crear este tratado internacional con el objetivo de
considerar las acciones que podrían llevarse a cabo para reducir el
Cambio Climático y reducir el Calentamiento Global. Se aprobó una
adición a este tratado al que se llamó Protocolo de Kioto (PK) –Estados
Unidos es parte de la CMNUCC pero no ha ratificado el Protocolo- el
cual es una herramienta más poderosa y con algunas cuestiones
jurídicamente vinculantes para los países Anexo I. El primer periodo
de compromisos de este PK empezó en el 2008 y termina en el 2012.
Hoy necesitamos llegar a un acuerdo multilateral mucho más exigente y ambicioso
para asegurar que no se genere una brecha entre el primer periodo de
compromisos de Kioto y la entrada en vigor de la segunda etapa
(2012-2020).
Tomando lo anterior es consideración,
las ONG´s estamos solicitando a nuestras delegaciones que se manifiesten en la plenaria,
exigiendo al Secretario de la CMNUCC Yvo De Boer que está situación no
vuelva a repetirse y que resulta indignante para los países miembro
traten de ocultar una decisión política bajo el pretexto de una mala
organización, sobre todo cuando se sabe que el Gobierno danés ha
invertido más de dos años en la organización de esta Conferencia,
destinando a más de 50 personas tiempo completo a llevarla a cabo.
La parte más tensa y complicada de estas negociaciones está por venir, con
100 líderes de Estado llegando en esta semana. Si bien la llegada de
funcionarios de alto nivel ha creado muchas expectativas, el curso de
las negociaciones como tal se han parado para abrir paso a
declaraciones políticas.
Aún hay muchos asuntos clave sin resolver.
El tema más grande que se encuentra en contienda y que ha emergido en
los últimos días es crear y estructurar el nuevo régimen global del
Cambio Climático. ¿Cuáles serían los asuntos que tendrían que
atender para lograr un acuerdo justo, ambicioso y jurídicamente
vinculante en el corto tiempo que tenemos? Bueno, bien dicen que con
voluntad y empeño todo es posible, así que aquí proponemos una serie de
cosas que pueden hacerse en mitigación y adaptación.
MITIGACIÓN: El sábado, la AOSIS volvió a levantar
la voz por la amenaza que sufren los pequeños estados peninsulares y
los países de bajo desarrollo. Ellos no están jugando ni usando
estrategias en las negociaciones. Cuando presionan por que se reduzcan
en 45% las emisiones de los países desarrollados a niveles de 1990 para
el año 2020, lo hacen definiendo su derecho de supervivencia sobre el
agua y no por debajo de ella.
Por desgracia, en el inicio de la segunda semana,
las reducciones ofrecidas por los países desarrollados siguen quedándose muy cortas,
hablando en promedio de 4%. La Unión Europea no ha ayudado, pues podría
haber enviado un mensaje más alentador elevando sus metas en la Cumbre
de sus líderes, iniciando una reacción en cadena que elevará la
ambición en otros países desarrollados. Pero
la UE optó por dinamitar su oportunidad para convertirse en el LÍDER CLIMÁTICO que todos NECESITAMOS.
Ojalá el único problema que tenemos fueran las metas pequeñas.
La mayoría de los países continúan ignorando la línea base de emisiones del año 1990,
no hay claridad en las sugerencias de manejar periodos de compromiso
con duración de 5 años, o en una cláusula de revisión científica para
el 2015. Los ministros y jefes de Estado deberán elevar sus metas de
reducción, cerrar las lagunas que puedan existir, consentir en tomar
como línea base las emisiones del año 1990 e imponer una revisión
científica temprana.
En lo relativo a
adaptación, tenemos que entender que
el cambio climático generará grandes pérdidas y
riesgos importantes ocasionados principalmente por la incapacidad de
los países desarrollados para mitigar sus emisiones. En el intento de
hacer un “lavado verde” (greenwashing) no se debe sacrificar a los más
vulnerables. El tema adaptación no puede estar sujeto a voluntades,
es necesario contar con al menos 50 billones anuales de dólares para adaptación en países en desarrollo para el próximo periodo del Protocolo, cantidad que debe
incrementarse a 100 billones dólares en el 2020.
Este financiamiento debe ser medible, reportable y verificable el
famosos MVR. Deberá ser adicional a los montos de ayuda para el
desarrollo previamente comprometidos. El Fondo de Adaptación debe
empezar a funcionar de una manera rápida y efectiva para dar un respiro
a los países más vulnerables.
Pasando a lo que
México ha realizado en las
negociaciones, hoy presentó la Cuarta Comunicación Nacional a la CMUNCC
–el único país No Anexo I que lo ha hecho-
reiterando su compromiso de reducir el 50% de sus emisiones de GEI para el año 2050.
Con una mesa eminentemente YANG y sin nada de YIN, el secretario de
Medio Ambiente y Recursos Naturales, Dr. Juan Rafael Elvira; el
subsecretario de Política Ambiental, Dr. Fernando Tudela; el Presidente
del Instituto Nacional de Ecología, Dr. Adrián Fernández; y el Dr. Luis
Miguel Galindo, autor del “Informe Galindo”, fueron los encargados de
hacer una presentación sobre las acciones y la situación mexicana.
En este acto, el secretario Elvira fue interrogado sobre el papel de
México en la negociación internacional para un nuevo acuerdo sobre
cambio climático, y afirmó que
“no se esperan las metas de
países industrializados y en vías de desarrollo, si no que México ya
hace sus propias acciones como puede”. El Presidente del INE,
destacó que México tiene previsto un recorte de emisiones de GEI en 50
millones de toneladas para el 2012, lo que nos permitirá conseguir una
reducción del 6% que nos ayudará a llegar mucho más rápido a la meta
recientemente presentada por el Presidente Calderón del 30% de
reducción para el año 2020. Ello como resultado de la aplicación de una
serie de acciones unilaterales en sectores como el de generación y uso
de energía, transporte, agricultura, bosques y otros usos del suelo, y
desechos.
Esta segunda semana de negociaciones
inicia de una manera complicada,
por no decir que el día de hoy todo el orden, desarrollo, buena
voluntad y amabilidad de las personas danesas que trabajan en la COP15
desapareció prácticamente por completo. Con cambios en la seguridad y
dinámica de acreditación, algunas personas estuvieron
esperando por cerca de cinco horas formadas afuera del Bella Center tratando
de lograr pasar para conseguir su gafete. Claro, si eran miembros de
Organizaciones No Gubernamentales de poco les iba a servir, pues a
partir de mañana se decidió que sólo podrán pasar las personas que
además de su gafete cuenten con una tarjeta de acceso especial, esto
alegando “medidas de seguridad”. No contentos con esas limitaciones al
acceso de la sociedad civil, hoy se nos comunico –sin derecho de
replica, obvio- que a partir del miércoles sólo podrán acceder 7000
representantes de las ONGs, el jueves 1000 y el viernes, la ridícula
sino absurda cantidad de 90 representantes. Resulta increíble que en
esta Conferencia en la que se discute nuestra supervivencia,
lejos de hacer un proceso mucho más incluyente, se pretenda callar las voces
de quienes todos los días estamos atendiendo las reuniones tratando de
acercar soluciones y hacer llegar las demandas de la comunidad que
representamos a nuestros delegados y negociadores, pues al final del
día no se trata de instalar una industria contaminante en nuestro
vecindario o de aumentar impuestos, se trata de discutir nuestras
posibilidades de sobrevivir a los impactos del Cambio Climático.
Como si esto no fuera suficiente el día de hoy el Grupo de Trabajo del Protocolo de Kioto sufrió un revés importante cuando el
Grupo de negociación G77 más China, decidió abandonar la negociación
por considerar que el Grupo de Trabajo de Acciones de Cooperación a
Largo Plazo no estaba tomando con seriedad suficiente el segundo
periodo de compromisos de Kioto y estaba impulsando de manera directa
la creación de un nuevo protocolo donde los países en desarrollo,
principalmente China, Brasil, India, México, Corea y Sudáfrica,
tuvieran compromisos vinculantes. Considerando que eso era inaceptable
y que violentaba el principio de responsabilidades comunes pero
diferenciadas, decidieron dejar el texto con los corchetes hasta que
los ministros y jefes de Estado lleguen al Bella Center y se haga algún
pronunciamiento político en la materia.
Hay que recordar que este Grupo se fundó en 1964 en el contexto de
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo
(UNCTAD) y ahora funciona a través del sistema de las Naciones Unidas.
Cuenta con más de 130 miembros. El país que ocupa la presidencia del
Grupo de los 77 (que gira cada año) habla con frecuencia en nombre del
Grupo de los 77 y de China, en su conjunto. No obstante, debido a que
el Grupo de los 77 y que China son un conglomerado heterogéneo con
intereses diversos en las cuestiones relacionadas con el cambio
climático, los países en desarrollo intervienen
también en los debates en forma individual, lo mismo que hacen los
bloques existentes dentro del Grupo de los 77, como el Grupo regional
de África de las Naciones Unidas, la Alianza de Pequeños Estados
Insulares y el Grupo de los Países Menos Adelantados.
Sin duda alguna, esta decisión es un revés importante;
ya en Barcelona habíamos visto un adelanto de lo que podría pasar
cuando los países africanos se levantaron de la mesa de negociación.
Tendremos que estar atentos al desenlace de esta acción.
Por otro lado el día de hoy
se llevó a cabo la “Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos sobre Cambio Climático”.
Iniciativa lanzada en febrero del 2007 dada la importancia y urgente
necesidad de actuar en torno al Cambio Climático. Su principal objetivo
es apoyar a los alcaldes de la Unión Americana ya que ellos son los
líderes de los esfuerzos locales y comunitarios para reducir las
emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Más de 1000 alcaldes son
miembros y representan a más de 86 millones de americanos. Por años
la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos ha sido la principal herramienta para proteger el ambiente,
reducir la dependencia energética y construir comunidades más
sustentables. Los esfuerzos recientes se enfocan en la protección
climática, el apoyo a alcaldes para fortalecer su liderazgo presionando
a los tomadores de decisiones nacionales a actuar más agresivamente en
acciones que conlleven una verdadera reducción de emisiones de carbono.
Esta Conferencia está trabajando con el Presidente Barack Obama y el Congreso de Estados Unidos para
promover la promulgación de una nueva Ley de Clima y Energía
que claramente otorgue recursos y funciones al Gobierno de Estados
Unidos para reducir las emisiones de carbono y combatir los crecientes
efectos del Cambio Climático. Dando especial atención a las ciudades,
pues ahí donde suceden las cosas, es en las comunidades donde se
cambian los paradigmas para conseguir no sólo reducciones importantes,
también transformaciones profundas en la sociedad.
Como continuación a este evento, y para darle más peso al trabajo realizado por las ciudades a nivel mundial,
mañana se celebra la Cumbre de Alcaldes sobre Cambio Climático.
Marcelo Ebrard es uno de los participantes y esperamos escuchar lo que
tienen planeado para nuestra Ciudad, rumbo a la COP16 a celebrarse a
finales del próximo año.
“La lucha y supervivencia de mi país descansa en sus manos”:
palabras del representante de Tuvalu, quien lágrimas en los ojos, se
dirigió a la plenaria de la COP15 este sábado.
Muchos podrían preguntarse
qué es Tuvalu y por qué gana tantos espacios cuando se habla de impactos del Cambio Climático.
Bueno, Tuvalu antes Islas Ellice, es un país insular que pertenece
a la región de la Polinesia, se localiza en el Océano Pacífico entre
Hawaii y Australia. Samoa y Fiji son sus vecinos. Cuenta con 11,810
habitantes, lo que lo convierte
en el país miembro de Naciones Unidas con el menor número de habitantes. Tienen cuatro arrecifes de coral y 5 atolones, la principal actividad económica es la pesca.
El riesgo al que se enfrenta esta pequeña Isla, no tiene precedentes
en la historia de la humanidad. Estamos frente a la enorme posibilidad
de presenciar la desaparición por completo de un país, incluyendo su
capital humano, cultural y natural.
Hasta el día de hoy han logrado que el Gobierno de
Nueva Zelanda de asilo a 75 personas por año,
no es una “evacuación”, más bien un “plan de migración”: los primeros
ECO REFUGIADOS oficiales. Los habitantes de Tuvalu tienen que abandonar
su hogar, su país, su estilo de vida por el Cambio Climático.
No se trata de un capricho ni imaginación, cada mañana se pueden
encontrar encharcamientos en torno a las pistas de aterrizaje del
aeropuerto,
por miles agujeros pequeños del suelo empieza a
salir agua de mar, impulsada principalmente desde el centro de la isla
por la marea alta. A causa de este fenómeno, la construcción
de muros de protección en torno a atolones coralinos como el de Tuvalu
carece por completo de sentido, ya que en realidad las inundaciones se
deben a la porosidad de las rocas de coral que forman el suelo y se
producen a partir del núcleo central de las islas. Cuando baja la
marea, en muchas zonas el nivel del agua sigue alcanzando 30
centímetros de altura.
Las inundaciones son un común denominador en ese país.
Desde el 2003
se presentaron inundaciones durante las mareas altas de noviembre,
diciembre, enero, febrero y marzo, mientras que antes de 1981 esto sólo
se producía en febrero.
Hay otros fenómenos
que atestiguan la elevación del nivel del mar. Unos años atrás las
enormes olas barrieron la superficie de una isla ubicada en las
inmediaciones del atolón de Funafuti destruyendo toda la vegetación. La
seguridad alimentaria de este país también se ve amenazada y los
pobladores de Tuvalu están conscientes que la destrucción de su país es
el futuro que les espera.
A pesar de ello, no faltan escépticos que estiman que son los
propios habitantes de Tuvalu los que han cavado su propia fosa. Esas
personas señalan que los problemas causados por la erosión y las
inundaciones no se deben tanto a la elevación del nivel del mar como a
la superpoblación, la explotación de la capa freática y la extracción
de arena del fondo del mar. Sin embargo, los habitantes de la isla
aducen que la erosión más grave se produce en las zonas despobladas del
atolón, es decir lejos de cualquier actividad humana.
La vulnerabilidad de los atolones de coral es muy considerable,
ya que el promedio de su altura sobre el nivel del mar es de unos 50 centímetros.
El Panel Intergubernamental de Expertos sobre los Cambios Climáticos
(IPCC) de las Naciones Unidas prevé que en los próximos cien años se
registrarán elevaciones de 9 a 88 centímetros en el nivel del mar.
Esto forzosamente conllevará a la desaparición de regiones costeras
bajas, es posible que en 50 años la región Pacífico tendrá una
configuración totalmente distinta a la actual.
Conociendo la historia de Tuvalu, más valdría que los negociadores
de la COP15 recordarán el dicho: “Cuando veas las barbas de tu vecino
cortar pon las tuyas a remojar”. Los impactos del Cambio Climático nos
acabarán alcanzando a todos. No sólo Tuvalu está en manos de los
negociadores de esta Conferencia, la
supervivencia de la humanidad está en sus manos, bien haríamos en exigirles acción y una rendición de cuentas absoluta.
COPENHAGUE SE PINTA DE ACTIVISMO
El día de ayer alrededor del mundo las organizaciones no
gubernamentales organizamos distintas manifestaciones con la finalidad
de
motivar la firma de un acuerdo jurídicamente vinculante que sea justo, ambicioso y posible.
Copenhague no fue la excepción,
alrededor de 101 mil personas realizaron
una marcha exigiendo acción, se podían leer letreros como LEAD OR GO
HOME (LIDEREN O REGRESEN A CASA), CLIMATE IS OUR BUSINESS (EL CLIMA ES
NUESTRO ASUNTO) y WHERE ARE THE CLIMATE LEADERS? (¿Donde están los
líderes climáticos?). Si bien se trato de una demostración pacífica, se
podía sentir la tensión de los cuerpos de seguridad, con policías
desplegados en todas las calles y un helicóptero sobrevolando todo el
trayecto de la marcha. Llegando al Bella Center –sede de la Conferencia
de las Partes- se negó el acceso a los manifestantes, lo que generó
enojo y frustración. Se realizaron cerca de 300 arrestos a personas que
realizaron actos de vandalismo.
A partir de mañana estamos esperando el arribo de las comitivas de
alto nivel (Presidentes, Ministros, Secretarios) lo que seguramente
hará más complicado el proceso, donde ya no esperamos contar con un
acuerdo jurídico vinculante, ni con un texto de negociación muy
avanzado, más bien la semana se llenará de discursos políticos.
El día de ayer, el presidente Barack Obama recibió el Premio Nobel de la Paz. Una parte de su discurso de agradecimiento
reconoció al Cambio Climático como una fuerte amenaza para el mundo. Aquí transcribimos un extracto del mismo:
“Y es por eso que los granjeros ayudando alimentar a su pueblo –
o las naciones educando a sus hijos y cuidando a los enfermos- no se
trata de caridad. Representa porque el mundo debe unirse para enfrentar
y combatir el Cambio Climático. Hay una pequeña disputa científica de
que si no hacemos nada, enfrentaremos más sequía, hambrunas y grandes
migraciones que por décadas servirá de combustible para mayores
conflictos. Por esta razón, no es sólo la comunidad científica o los
activistas los que hacen un llamado para cambiar y actuar con fuerza
–se trata de líderes militares en mi país y en otros que entienden que
nuestra seguridad y futuro común está pendiendo de la balanza”
Este viernes empezó de manera intensa, pues por segundo día consecutivo,
los pequeños estados insulares han sido el centro de atención en la Conferencia.
La Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS), la cual cuenta con 43
países miembro, apoyados por la organización 350 ppm, presentaron una
propuesta para reactivar estas negociaciones, pues han solicitado que
se limite el crecimiento de las temperatura global a un máximo de 1.5
grados arriba de la era pre industrial, y que las partes por millón se
fijen en 350ppm en lugar de 450ppm. Si bien su propuesta es muy
parecida a la presentada por Tuvalú, la vocera de AOSIS, Dessima
Williams, señaló que ellos tendrían que estudiar más la propuesta de
Tuvalú que busca generar un acuerdo distinto a Kioto, el cual sea
llamado el Protocolo Copenhague. Esta acción, conjuntamente con la
propuesta de Tuvalu,
han servido de combustible a esta Conferencia.
Se han mantenido una serie de reuniones (la mayoría a puerta cerrada)
donde esperamos se estén quitando mucho más corchetes al texto de
negociación.
En otro orden de ideas, el día de ayer se celebró alrededor del
mundo el día de los derechos humanos. Esta celebración cobró especial
relevancia en la COP15, ya que una condicionante básica para
salvaguardar los derechos es que el ambiente y clima donde se viva presenten las condiciones mínimas para la supervivencia.
Los delegados encargados del texto de visión compartida han reconocido
que el Cambio Climático tiene implicaciones directas y amplias en los
derechos humanos. Sería prácticamente imposible para un humano ver sus
derechos salvaguardados en un clima inhóspito. Aún con la buena
noticia, este texto necesita mucho trabajo, pues para poder tener una
visión compartida, resulta forzoso considerar a la adaptación y la
mitigación por igual, garantizando acceso a la información, a la
justicia, participación ciudadana y acceso a la información.
Para
que la justicia climática alcance a los más pobres y vulnerables,
necesitamos integrar a los Derechos Humanos en TODO el acuerdo, y no
únicamente en la Visión Compartida. Se deben incluir compromisos
vinculantes de las Partes.
En materia de financiamiento, también hubo noticias, con la negociación
conjunta de México con el gobierno de Noruega, la cual está siendo
apoyada también por los gobiernos de Gran Bretaña y Australia
, el Fondo Verde propuesto por el presidente Felipe Calderón es viable,
afirmó Yvo de Boer, Secretario Ejecutivo de la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC). La propuesta mexicana
es una de las más aceptadas entre países desarrollados y naciones
emergentes, aunque es cuestionada por muchos países en vías de
desarrollo porque implica que también ellos realicen aportaciones.
La iniciativa del Fondo Verde exenta de esta contribución a naciones
en condiciones de mayor vulnerabilidad y pobreza, y pide las donaciones
según algunos criterios como Producto Interno Bruto (PIB), nivel de
emisiones de gases de efecto invernadero y población total. La
propuesta de Noruega considera la posibilidad de subastar algunas
emisiones de carbono de países mediante el acceso a su propuesta de
fondo.
Por su parte,
Reino Unido y Australia apuestan por un incremento de los recursos que se requieren para adaptación y mitigación al cambio climático, que tan sólo entre 2010 y 2012, se estima en 10 mil millones de dólares anuales.
Sobre esta unificación de esfuerzos, el secretario general de la
Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus
siglas en inglés) Yvo de Boer expuso que con ello se muestra que hay un
reconocimiento de que los recursos se deben buscar para el cumplimiento
a largo plazo.
"Hay algunos documentos y propuestas que se analizan en la
Conferencia para decidir qué mecanismos son los que se deben tener para
el financiamiento a la adaptación y mitigación", aseveró.
Obviamente el día concluyo con gran expectativa,
al conocer la meta de reducción de emisiones al 30% anunciado por México en el 2020.
Si bien abrazamos la idea y pensamos que va en el camino adecuado,
tendremos que revisar el discurso y entonces emitir una opinión al
respecto.
Empezando el cuarto día de trabajo muy temprano con una reunión donde se presentaron los resultados de un estudio sobre enfoques sectoriales realizado para México y Brasil, pensé que sería buena idea explorar lo
que ha hecho Copenhague para convertirse en una ciudad sustentable.
Copenhague ha decidido convertirse en una “CIUDAD VERDE” con grandes
espacios públicos para la recreación de sus ciudadanos y para combatir
las condiciones climáticas extremas causadas por el Cambio Climático.
Una mezcla de factores ha orillado a los daneses a optar por una capital verde:
la pérdida de biodiversidad, la presión hacia los ecosistemas por el
crecimiento urbano sin control, la propia vulnerabilidad de la ciudad y
el cambio climático han sido sin duda alguna determinantes para la
transformación. Los espacios verdes en las ciudades no sólo son básicos
y esenciales para el bienestar físico y mental de sus habitantes:
parques, árboles, plantas, infraestructura verde, sirven para limpiar
el aire, proveer sombra, enfriar la Ciudad, recolectar agua de lluvia,
entre otros. Las áreas verdes urbanas son pulmones para la ciudad y
sirven para crear ambientes sanos tan necesarios en ciudades densas.
¿Cómo se consigue ser una Ciudad verde? Bueno
primeramente, instalando parques en cada lugar vacante, esto incluye
paredes, fachadas y azoteas. Una ciudad verde tiene calles verdes y
corredores verdes, utiliza todas las áreas extras para convertirlas en
áreas verdes, campos deportivos y áreas de juego, que proveen espacios
recreativos para niños y adultos al mismo nivel.
Resulta interesante como la decisión de convertirse en una Ciudad verde también
convirtió a Copenhague en una Ciudad Saludable.
Históricamente las ciudades han sido una fuente de enormes retos en la
salud, ya sea por epidemias, hacinamientos y poca higiene. Hoy en día
los avances en salud pública minimizan estos riesgos –sobre todo en los
países desarrollados- pero la vida en las grandes ciudades sigue
generando un gran número de enfermedades tanto físicas como mentales.
Se le llama “ciudad saludable” a aquella donde sus elementos
básicos: agua, tierra y aire están suficientemente limpios que permite
su uso sin tratamiento previo en la ciudad. Es también la ciudad que
promueve entre sus habitantes a comprometerse en actividades físicas
tanto de manera recreativa como de forma cotidiana, por ejemplo
en Copenhague el uso de la bicicleta es algo natural y que práctica un gran porcentaje de la población, resulta prácticamente imposible ver a una persona obesa en esta Ciudad.
Este tipo de ciudades deciden superar el tráfico, el ruido, la
contaminación por partículas, la contaminación del agua y la
insuficiente práctica de actividad física. Cuentan con dos tipos de
corredores: azules y verdes que estimulan la práctica de actividades
tanto planeadas como espontáneas. Una ciudad saludable es antes que
todo
una ciudad segura donde la gente puede andar libremente en
bicicleta o a pie, una ciudad que desde su trazo y diseño invita a la
actividad física, que útil sería tener ciudades así en México, sobre
todo con el alto porcentaje de obesidad que tenemos.
Convertirse en una Ciudad verde no es tan difícil,
pero requiere de gran voluntad política. Lo primero que debe hacerse es
repensar la manera como nos movemos en la ciudad, como la usamos y como
todos sus espacios pueden reconfigurarse en espacios de fácil uso para
varias actividades. Una ciudad saludable tiene un muy buen sistema de
manejo de los residuos (basura) y el reciclaje, una ciudad que provee
posibilidades para que las actividades físicas y al aire libre sean
prioritarias para sus ciudadanos: caminatas por los muelles, corredores
verdes, parques, zonas peatonales y de ciclistas exclusivas aunque no
separadas, etc.
Es innegable que aún con el cielo gris que nos ha acompañado estos días,
Copenhague es una ciudad que vale la pena explorar
en bici, caminando o en transporte público. En México tendremos que
hacer un esfuerzo enorme para ponernos a la altura de esta ciudad y las
oportunidades de cuidado del medio ambiente y salud recreativa que
ofrece a sus visitantes, todo en un espacio seguro y agradable.
Regresando al tema que nos interesa, el de las negociaciones
internacionales con motivo de la COP 15, hoy se celebró el día de la
juventud. Una ola de camisetas naranjas lleno el Bella Center, por
todos lados se podían leer las frases:
¿Cuántos años tendrás tú en el 2050? y No pongan entre paréntesis nuestro futuro (haciendo
alusión al texto de negociación). Los grupos de jóvenes manifestaron
que: “Es necesario hacer algo ahora, si seguimos esperando las metas de
reducción los impactos que enfrentaremos del cambio climático serán
irreversibles. Demos una oportunidad a nuestro planeta, demos una
oportunidad a nuestra supervivencia”, fue el clamor de muchos.
Uno de los momentos más emocionantes de esta Conferencia ha sido la presentación de TUVALU,
quienes propusieron un Protocolo, que de acuerdo con uno de sus
representantes, no busca sustituir Kioto si no complementarlo, al
incluir una visión compartida y de largo plazo, así como metas para
limitar el aumento de temperatura a menos de 1.5ºC y estabilizar la
concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en 350ppm (partes
por millón). De acuerdo con su vocero
las Partes en Copenhague deberían adoptar dos acuerdos jurídicamente vinculantes:
1) Una modificación al Protocolo Kioto y 2) un Protocolo Copenhague.
Costa Rica y Australia apoyaron esta propuesta, ya que consideran que
un nuevo Protocolo será la mejor manera de alcanzar las reducciones
necesarias.
Japón también dio una buena noticia, pues aumento su porcentaje de reducción del 18% original a 25%.
Si bien estos compromisos no son suficientes para alcanzar un acuerdo
jurídicamente vinculante, empiezan a dejar entrever la voluntad de los
países por establecer metas más ambiciosas.
Claro, no todo es miel sobre hojuelas y mientras avanzamos en algunas metas de reducción,
algunos países de manera poco clara y transparente están debilitando los objetivos globales para REDD
(Reducciòn de Emisiones por Degradaciòn y Deforestaciòn). Sin este
objetivo existe un alto riesgo de que las emisiones por destrucción de
los bosques se prolonguen con efectos devastadores –uno de los
miembros del Climate Action Network (CAN) ha señalado que es como
empezar una carrera sin saber dónde está la meta y sin un reloj que
mida tu velocidad para saber cuándo parar. Los países en desarrollo
necesitarán, forzosamente, de apoyo financiero, no sólo para construir
y fortalecer sus capacidades, pero para detener la deforestación,
proteger la biodiversidad y mantener la viabilidad de comunidades
forestales sustentables. Si
países como Brasil e Indonesia
han puesto sobre la mesa ambiciosas metas de reducción de emisiones
controlando su deforestación y degradación, los países
desarrollados deben dejar ver el color de su dinero para el corto y
largo plazo, por no decir el INMEDIATO. Estamos acostumbrados a
cosechar bosques para conseguir dinero, ahora necesitamos cosechar
dinero para salvar bosques.
Así termina el cuarto día de trabajo en esta Conferencia, en donde como puede suceder de todo,
unos extraterrestres de cara verde empiezan a buscar líderes del Cambio Climático para motivarlos a firmar un acuerdo jurídicamente vinculante.
Muchos temíamos que durante la COP15 en Copenhague sucediera algo que
entrampara las ya de por si paralizadas negociaciones. Por desgracia,
el día de ayer se dio a conocer un texto que el gobierno danés había venido negociando de manera excluyente
y al margen de la Conferencia. Como si el escándalo de los correos
electrónicos pirateados en la Universidad de East Anglia en Gran
Bretaña no fuera suficiente o la amenaza de grupos extremistas que
invitan a manifestaciones violentas para detener el capitalismo y en
contra de la Conferencia.
El día de hoy, el vocero de los países en desarrollo, el sudanés Lumumba Stanislaus Kaw Di Aping, señalo que el borrador del Acuerdo de Copenhague escrito por el gobierno danés
es contrario a los principios básicos de las negociaciones internacionales
y dijo: "El primer ministro danés está desesperado pero no debería
confundir su carrera política con un acuerdo a cualquier precio. Debe
haber un punto intermedio entre la voluntad de los países ricos y los
pobres".
Los países en desarrollo manifiestan su rechazo a este documento ya que ha sido diseñado por y para los países ricos,
y denuncian que Dinamarca lejos de actuar de acuerdo con su papel de
huésped de la Conferencia y buscar un terreno neutral, se ha puesto del
lado de los países desarrollados, los cuales han obviado su
responsabilidad histórica por haber dañado la atmósfera durante al
menos los últimos cien años.
Sin embargo, no todo está perdido, pues de acuerdo a las propias palabras del embajador sudanés,
esperan que el sentido común y la sabiduría triunfen, ya
que entre varios líderes de los países desarrollados hay gente con
mucha conciencia y entre la ciudadanía de estos países preguntarán a
sus líderes: ¿De qué vale un acuerdo que servirá para destruir el
mundo? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son las implicaciones políticas y de
seguridad para este siglo?".
Por otra parte, Yvo de Boer, el
secretario de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, tratando de dar poca importancia al asunto, ha manifestado que
ese borrador no debe tomarse en cuenta ya que nunca se ha colocado de manera formal en las negociaciones y que la mayoría de los países lo ven como un texto que no debe considerarse como base de la negociación.
En los temas relacionados con
México, hoy el Embajador Luis Alfonso de Alba (Jefe de la Delegación Mexicana)
expresó en plenaria la disposición de nuestro país de aprender de la experiencia de Copenhague,
y reiteró la invitación a los miembros de las Naciones Unidas a
participar en la COP16 (Conferencia de las Partes) que se llevará a
cabo en el 2010 en nuestro país, específicamente en el Distrito
Federal.
Obviamente
resultará de gran utilidad la visita que tanto el
presidente Felipe Calderón, como Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno de la
Ciudad de México, harán a la capital danesa para que se den
cuenta que ser anfitriones de este evento no es cualquier cosa.
Necesitaremos una reestructura importante en nuestro sistema de
transporte público, ordenar el de por si congestionado tráfico, ser
acuciosos con la seguridad pública, se tendrán que tender los puentes
entre el Gobierno Federal y el Gobierno Local –sin importar partidos ni
ideologías políticas- trabajando hombro con hombro para hacer de
nuestra capital un ejemplo mundial; y, sobre todo, realizar una
transformación de fondo en nuestras políticas públicas energéticas con
la finalidad de incrementar sustancialmente el porcentaje de energía
que generamos a través de fuentes renovables, estándar que Copenhague
ha colocado es alto, al ser un evento carbono neutral.
En
el segundo día las expectativas continúan retando a la realidad. La
sociedad sigue pidiendo, exigiendo, acción que se traduzca en un
compromiso para solucionar esta crisis socioeconómica ambiental a la
que nos enfrentamos y que hemos llamado Cambio Climático.
Es
tan clara la afectación que desde el IPCC señalan que algunas de las
consecuencias de la ausencia de políticas mundiales de mitigación para
evitar el calentamiento de la Tierra en más de 2 grados centígrados
serán que, en el 2020, entre
75 y 250 millones de personas carecerán de agua, y en algunos países los
terrenos para agricultura se reducirán hasta en 50 por ciento; asimismo, dado que el océano se ha vuelto más ácido, se encuentra en riesgo la supervivencia de todos los organismos marinos.
Distintas delegaciones han anunciado sus metas de reducción.
La
UE señalo que reducirá 30% en el 2020, esto es un 10% más de su
propuesta original, siempre y cuando Estados Unidos (quien ha sugerido
un 17%) y China, mejoren sus metas de reducción, pues los
compromisos de estos países no son suficientes para mantener el
calentamiento de la Tierra por debajo de dos grados, el objetivo de la
cumbre.
Sin embargo, tenemos que admitir que el
cambio de actitud de la Casa Blanca ha sido total. Han traído una
delegación enorme con científicos que todos los días explican los
riesgos del calentamiento y las emisiones de gases de efecto
invernadero, situación que sería impensable durante la administración
Bush.
Sudáfrica anunció que espera reducir en 34% sus emisiones para el 2020 y en 45% para el 2050.
Esta situación coloca gran presión para México, pues estamos a días que
se anuncie que seremos la sede de la próxima Conferencia (COP16) y
nuestro país aún no ha anunciado su meta de reducción para el 2020.
Como recordarán, el año pasado durante la COP14 celebrada en Polonia,
México anunció que aspiraba reducir en 50% sus emisiones para el 2050.
Esperamos que
el Presidente Calderón haga el anuncio de nuestra meta de reducción para el 2020 durante la visita que tiene programada la próxima semana.
El día ha transcurrido con la sombra de una división de posturas entre la Unión Europea y los países en desarrollo.
Por una parte la UE con su deseo manifiesto de tener un protocolo
distinto al de Kioto para que los países en desarrollo tengan también
obligaciones concretas; por la otra, los países emergentes queriendo un
segundo periodo del Protocolo de Kioto, que convenientemente no incluye
compromisos para ellos.
En el grupo del Protocolo de Kyoto (AWG-KP: Ad hoc Working Group Kyoto
Protocol), el Presidente John Ashe (Antigua y Barbados), dio la
bienvenida a los participantes y explicó que el mandato de este grupo
ad hoc es el de desarrollar una propuesta para hacer cambios al
Protocolo de Kioto y
definir los compromisos de reducción cuantificable de emisiones para los países
Anexo I hacia el periodo Post Kioto 2012. Pidió a las partes que no
perdieran el enfoque, y que aún cuando existen muchos documentos, no
hay un texto formal de negociación. Pidió que se resolviera esta
situación lo antes posible. Costa Rica leyó un documento con la postura
de Centroamérica, donde invita a que el resultado de Copenhague sea
consistente con el Protocolo y al Convención Marco, y que el periodo
extendido del Protocolo de Kioto incluya
compromisos jurídicamente vinculantes de reducción de emisiones por los países desarrollados (Anexo I).
Añadió que para lograr la estabilización de 350 ppm los países Anexo I
deben reducir sus emisiones en 45% en el 2020 y en 95% en el 2050, esto
con línea base de 1990.
Por otro lado, en el grupo de Cooperación a Largo Plazo (AWG-LCA), el representante de
Sudán
fue claro al expresar que no se puede permitir el intento de los países
Anexo I en responsabilizar a los países en desarrollo.
Estuvieron de acuerdo en que existen las condiciones para un acuerdo
jurídicamente vinculante, pero mientras no exista voluntad política no
se podrá avanzar.
Bolivia señaló que entregar 10 billones de dólares al año para adaptación es insuficiente
y fue apoyado por el Grupo G77 más China. Japón expresó que en
Copenhague deberá establecerse el mapa de acción necesario para firmar
un acuerdo jurídicamente vinculante en el 2010.
Las manifestaciones de la sociedad civil se mantienen con mucha energía. Hoy
un grupo de jóvenes armó una pijamada en medio de la sede de la Conferencia
y recordó a los negociadores que todos estamos en la misma cama,
haciendo alusión a la canción “Beds are burning”, mientras un grupo de
africanos coreaban canciones típicas pidiéndole a los negociadores a
que actúen de una manera rápida y eficaz.
Hoy comenzó la conferencia climáticamás grande e importante para la humanidad.
Aquí todo está listo: más de 100 jefes de Estado, la base para un texto
legal, 20.000 delegados y un mundo que exige acción. No hay pretextos,
la voluntad política debe hacerse presente y hacer posible un cambio,
no importa si eres país desarrollado o en desarrollo, el cambio
climático puede alcanzarnos a todos.
Como ustedes saben, las organizaciones no gubernamentales, a través
de la Climate Action Network (CAN), publica todos los días un boletín,
llamado ECO. El día de hoy se leía en su titular:
“Se espera que en Copenhague se llegue a un acuerdo FAB” Fair (justo), Ambitious (ambicioso), Binding (vinculante)”,
y esto es más fácil decirlo que hacerlo cuando hay posiciones
encontradas y la brecha entre los países en desarrollo y los
desarrollados se ha abierto sobre todo en la confianza que tanto se
requiere para una acción conjunta. La brecha se origina en el fracaso
de reconocer el principio de “quien contamina paga” en las
negociaciones sobre el cambio climático y el diálogo político. Es el
resultado de décadas de compromisos sin cumplir en los campos de
desarrollo y del comercio, como de los temores de que los países en
desarrollo, con el rápido incremento de sus emisiones, no estén
haciendo lo suficiente para frenarlas. Indudablemente esta brecha podrá
repararse cuando los países industrializados cumplan con sus
compromisos y los países en desarrollo aseguren una gestión
transparente de los fondos y el fortalecimiento de sus capacidades y
comunidades.
En este momento,
se
necesita un liderazgo dinámico, ágil y competente que pueda superar
esta crisis de confianza y ayude al cumplimiento de los compromisos
establecidos, sólo así podremos avanzar. La idea de movernos
hacia sociedades de bajo carbono sin duda alguna es la máxima de esta
reunión, los países en desarrollo tendrán que hacer un esfuerzo mayor
para lograr esta transición en el corto tiempo que se necesita. Se
deben crear las capacidades de adaptación y definir las medidas
adecuadas para lograrlo. Pensar en medidas exitosas de adaptación sin
reducir la pobreza y mejorar el desarrollo humano de la población,
además de inútil resulta en una postura ridícula. Para
adaptarse se necesita infraestructura institucional relacionada con el desarrollo, así como una muy buena gestión de los fondos que fluyan hacia las naciones en desarrollo.
Apenas ha empezado hoy, llevamos pocas horas después de la inauguración, y lo que hemos visto, es que
los negociadores están conscientes que los ojos del mundo están puestos en ellos,
que son ellos y solo ellos los que tienen en sus manos en este momento
el futuro de la humanidad como la conocemos. Sin ánimo de sonar
apocalípticos –pero un poco- los invitamos a ver el video que se
presento al principio de la ceremonia de inauguración:
Mientras lo veíamos, no podíamos sino pensar en la urgencia de
actuar, todos podemos hacer algo, desde apagar las luces en nuestra
casa, usar el transporte público, cambiar nuestros hábitos de consumo,
apoyar a productores locales, hasta exigir a nuestros gobiernos que
lleven a cabo los cambios institucionales necesarios para convertirnos
en una economía de bajo carbono.
Al terminar el video y con varios de los participantes con lágrimas
en los ojos, suena un arpa y una trompeta un grupo de mujeres sube y
empieza a cantar, se abre un camino a la esperanza, se empieza a
perfilar y a unificar el deseo de
hacer de esta reunión en Copenhague un verdadero Hopenhaguen (haciendo alusión a la palabra esperanza, que en inglés es HOPE) .
Inauguran el primer ministro de Dinamarca, Lars Rasmussen; la
alcadesa de Copenhague, Ritt Bjerregaard; y Pachauri, Presidente del
Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). “Podemos cambiar y
tenemos que cambiar. El mundo ha depositado en nosotros su esperanza en
un futuro mejor como pocas veces antes” Con estas palabras se abre la
COP15 en Copenhague. Se defiende también la transparencia y la
independencia del IPCC. Esto por los correos pirateados a la U. de East
Aglia en Gran Bretaña. Pachauri dice: “
La consistencia interna desde diferentes puntos de vista de la evidencia avala fuertemente el trabajo de la comunidad científica,
incluidos los de aquellos señalados en los mails”, durante la ceremonia
de apertura de la XV Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático
de la ONU (Cop15).
El primer ministro danés, Lars Løkke Rasmussen, ha pedido hoy a los
delegados de los 192 países presentes en la inauguración de la Cumbre
de la ONU sobre el Cambio Climático (COP15) que
consensuen un acuerdo “aceptado por todos, justo, equitativo, efectivo y operacional”.
El acuerdo que se firme al final de la conferencia debe responder a
todos los problemas planteados por el cambio climático y basarse en el
marco de la conferencia de Bali de 2007, capturando los progresos
hechos en las negociaciones y facilitando la acción inmediata.
La sede del evento el Bella Center es enorme, es tan grande que
algunas personas se mueven en bici. Esperamos que todas estas ganas de
lograr algo grande en Copenhague se mantengan y podamos ver concretado
un acuerdo mucho más ambicioso, justo y equitativo. En estas reuniones
casi siempre todo se resuelve el último minuto del último día, esto es
sabido desde siempre, pero ahora el negociador de la Unión Europea
Olivier Deleuze, lo ha confirmado en la entrevista que dio al periódico El País.
Ante el tsunami financiero que se vive hoy en día en el contexto internacional, nacional y local, el pasado miércoles 7 de enero los mexicanos tuvimos la oportunidad de ver y oír al Presidente Felipe Calderón presentando una versión similar a lo que en su momento fue el Programa para
la Estabilidady el Crecimiento Económico (PECE), rebautizado ahora con el nombre de Acuerdo Nacional a favor de la EconomíaFamiliary el Emple.