(TORONTO, NUEVA YORK, MÉXICO, DF) Una coalición internacional de académicos, grupos ambientalistas y conservacionistas hicieron un llamado hoy a los gobiernos de EE.UU.AA., México y Canadá para que dejen de interferir con la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), una agencia de vigilancia ambiental creada bajo el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN). La coalición afirma que la conducta de los ministros de cada uno de esos países interfiere con la CCA y particularmente con el vital procedimiento de quejas ciudadanas.
“Estamos muy preocupados por la interferencia gubernamental cada vez más flagrante en las operaciones de este importante guardián ambiental”, dijo Albert Koehl, abogado de Ecojustice, la organización legal ambiental más grande de Canadá.
La CCA se estableció en 1994 para sofocar el miedo que el TLCAN ocasionaría que los negocios abandonaran Estados Unidos debido a la laxa aplicación de la reglamentación ambiental en otros lugares. Se negoció un tratado paralelo al TLCAN, que incluía el establecimiento de la CCA, junto con una disposición nueva y prometedora que permitía a los ciudadanos solicitar investigaciones sobre las fallas de los países para hacer cumplir sus propias leyes ambientales.
Sin embargo, los grupos afirman que los gobiernos debilitan a la CCA al obstruir sus investigaciones y limitar severamente su alcance. En un caso reciente que involucraba una supuesta falla de la EPA de Estados Unidos para hacer cumplir la Ley de Agua Limpia en contra de plantas eléctricas a carbón, los gobiernos han obstruido el proceso durante casi dos años y medio.
“El papel de guardián de CCA es un bajo precio que pagan nuestros gobiernos por la credibilidad de las afirmaciones que el TLCAN respeta el ambiente y otros valores sociales”, dijo Gustavo Alanis del Centro Mexicano de Derecho Ambiental en México, DF. “Está muy mal que nuestros gobiernos sean tan miopes que no puedan ni siquiera soportar esta pequeña cantidad de escrutinio”.
A pesar de que la CCA se creó originalmente para calmar la ansiedad por la potencialmente débil reglamentación ambiental mexicana, Canadá y Estados Unidos también han sido objeto de quejas ciudadanas. De hecho, dos investigaciones recientes de la CCA encontraron que Canadá no estaba haciendo cumplir las leyes de protección de la vida salvaje contra compañías madereras implementando talas, y las de contaminación contra compañías de pulpa y papel.
“Cuando la CCA se estableció, la vimos como un modelo nuevo y prometedor para otros tratados comerciales”, dijo el Profesor estadounidense, John Knox, de la Escuela de Derecho de la Universidad de Wake Forest. “Es triste que esta promesa se vea dilapidada por nuestros líderes para evitar la pequeña lluvia de escrutinio que viene con las quejas ciudadanas”.
El llamado de la coalición a las partes del TLCAN coincide esta semana con la reunión de la CCA en Phoenix, Arizona, así como la cumbre de líderes de Norteamérica en Nueva Orleans, que incluye discusiones sobre la Sociedad de Seguridad y Prosperidad (SPP). La SPP, incluyendo sus iniciativas ambientales, ha enfrentado críticas por su falta de transparencia y participación pública, precisamente los principales tipos de defensas de la CCA.
Para más información, sírvase contactar a:
Albert Koehl, Ecojustice, (416) 533-1231 (Francés e Inglés)
Carla Sbert, Nature Canada (Español) Tel: 1-800-267-4088 ext. 222.
Prof. John H. Knox, Wake Forest University, School of Law, Winston-Salem, NC, Tel: 717-448-3530.
Gustavo Alanis, Centro Mexicano de Derecho Ambiental. Tel: (5255) 5211 2457 ext. 13.
Randy Christensen, Abogado de personal, Ecojustice, Tel: 1-800-926-7744 ext 234.
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