El problema de contaminación atmosférica, o contaminación del aire, en México es muy grave. Cinco de las principales ciudades del país presentan altos índices de contaminación, lo que se traduce en una población enferma y vulnerable. Los dos contaminantes de mayor importancia en la Ciudad de México, Ozono y PM10, son los causantes de que miles de mexicanos mueran prematuramente al año por complicaciones de enfermedades respiratorias, así como de innumerables admisiones hospitalarias por problemas respiratorios y cardiovasculares, pérdida de días laborables e ingresos asociados y ausencias escolares. Tan solo en la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Toluca, por lo menos 26 millones de habitantes están expuestos frecuentemente a la contaminación en niveles nocivos:
Ozono
Material Particulado (PM)
Para más información sobre estos efectos, consultar, un análisis más reciente llamado Estudio de Seis Ciudades, realizado por la Universidad de Harvard (Harvard Six-City Study by Schwarts et al.). Este estudio señala en general, que la asociación entre la mortandad excesiva y las partículas torácicas parecen ser más fuertes para las del grano fino que para las fracciones de grano grueso.
El diesel y la salud
Como ya hemos visto, el combustible de los vehículos de carga y transporte público es el diesel; y este es el principal origen de las partículas finas y ultra finas, que pueden causar cáncer. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 2002, más de 800 mil personas en el mundo mueren prematuramente cada año y millones sufren enfermedades respiratorias y cardiovasculares debido a la contaminación del aire por partículas. Los principales afectados son los niños, los adultos mayores y los enfermos de pulmones y corazón.
También, como ya se mencionó, los contaminantes asociados con los problemas de salud son diversos, pero son principalmente las exposiciones de corta duración a partículas respirables (PM10 y PM2.5), ozono, monóxido de carbono, bióxido de nitrógeno, y bióxido de azufre los que impactan directamente el sistema respiratorio, causando varias afectaciones a la salud, como son:
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Muerte prematura
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Cáncer de pulmón
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Bronquitis crónica
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Exacerbación del asma
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Tos crónica y otros problemas respiratorios
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Cambios en la función pulmonar
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Envejecimiento prematuro de los pulmones
Todavía no son conocidos en toda su dimensión los efectos a la exposición de largo plazo de las partículas respirables, los compuestos asociados a éstas y otros tóxicos del aire (dióxido de azufre, compuestos orgánicos, etc.).
Por otra parte, en México, al menos el 40% de la población urbana del país vive en ciudades con problemas de contaminación del aire. Además del Valle de México, otras áreas metropolitanas donde se registran niveles de contaminación del aire fuera de las normas de protección a la salud son Guadalajara, Monterrey, Ciudad Juárez, Tijuana, Mexicali, Toluca y Coatzacoalcos. Esto quiere decir que la mitad de los mexicanos somos altamente vulnerables a los efectos del humo, si estamos muy expuestos, si somos niños, ancianos o tenemos alguna enfermedad cardiorrespiratoria. Una de dos personas que están leyendo este mensaje ¡UNO DE ELLOS PODRÍAS SER TÚ! puede ser altamente afectada, o puede conocer a alguien que es altamente afectado, por la exposición a partículas de diesel ahora o en el futuro.
EPA ha llegado a la conclusión que las partículas
de diesel son un probable cancerígeno humano.
La información más precisa para sugerir un
peligro carcinógeno es la asociación consistente
que se ha observado entre el cáncer pulmonar
agudo y la exposición a emisiones de diesel.
Aproximadamente 30 estudios epidemiológicos
individuales entre un 20 a 89 por ciento, muestran
un aumento dentro de la población en los riesgos
de padecer un cáncer pulmonar agudo.
En el Valle de México se requiere disminuir la contaminación del aire en más de un 50% para cumplir con los límites que establecen las Normas Oficiales Mexicanas para la protección a la salud. Estudios de la Universidad de Harvard, el Banco Mundial y el Sector Salud revelan que podrían evitarse severos efectos a la salud si los niveles actuales de contaminación del aire disminuyeran.
Ver: http://www.sma.df.gob.mx/retrofit/
Las emisiones de diesel merecen una exposición especial debido a que tienden a ser una fuente dominante de riesgo variable de cáncer. La EPA de los Estados Unidos de Norteamérica determinó en 1993 una referencia de concentración para minimizar efectos de salud contra el cáncer como resultado de las exposiciones a las emisiones de escapes de diesel en el Health Assessment Document for Diesel Emissions (Documento de Acuerdo para las Emisiones de Diesel) .
Otro aspecto de la materia en partículas proveniente del diesel que es motivo de inquietud es su tamaño aproximadamente del 50 al 90 por ciento del número de partículas en las emisiones de diesel se encuentra dentro del rango de partículas ultrafinas del 0.005 a 0.05 micras, promediando un tamaño de aproximadamente 0.02 micras. Aproximadamente el 85 por ciento de la masa de dicha materia en partículas oscila entre 0.05 y 1.0 micras con un diámetro medio por partícula aproximadamente 0.2 micras.
Estas partículas tan finas poseen una considerable área
superficial por cada grano de masa, lo cual las convierte
en excelentes portadoras de compuestos orgánicos e
inorgánicos que se absorben y que de manera
efectiva pueden llegar a los conductos
respiratorios más bajos dentro de los
pulmones, lo cual aumenta
su vulnerabilidad a
enfermedades o
muerte.
Los
efectos
en la salud
de los habitantes
de las grandes ciudades,
tanto de países desarrollados
como aquellos que se encuentran
en vías de desarrollo-generados por la
inhalación de partículas suspendidas en
el aire, son amplios y afectan a los sistemas
respiratorio y cardiovascular, e incluye a niños y
adultos además de un gran número de grupos susceptibles.
Se ha mostrado que el riesgo de diversos desenlaces se incrementa con la exposición y existen pocas evidencias que sugieran un nivel de umbral por debajo del cual ningún efecto a la salud se puede esperar. Esto significa que cualquier exposición a estas partículas pequeñas, que son las que se encuentran en el humo negro de los vehículos de carga, por muy pequeña que sea (por ejemplo, caminar al lado de vías como el Eje 4 Norte, Tlalpan, Circuito Interior, Periférico o las principales autopistas de salida de la Ciudad de México), nos puede causar efectos negativos en la salud.
No debemos olvidar
que los vehículos
son los principales
contribuyentes a
estos problemas
Hasta aquí tenemos claro que, en términos de contaminación atmosférica, en las grandes ciudades mexicanas, es el humo negro de los camiones y trailers el que aumenta nuestra posibilidad de enfermarnos. ¿Pero de donde viene este humo? ¿Y porque los camiones siguen sacándolo, aunque se sabe que nos hace daño a todos? El humo es producido porque el combustible de estos vehículos, el diesel, está hecho con algunos componentes y no se quema completamente en el motor. Para tratar de remediar esta situación, el 26 de Abril del 2006, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Proyecto de Norma llamado NOM-044-SEMARNAT-2006, que prácticamente busca controlar las elevadas emisiones producidas por los vehículos que utilizan diesel como combustible. Así podremos hablar de reducir el humo negro que los escapes de estos camiones nos avientan a la cara, y prevenir las enfermedades y muertes que este humo causa.
Las buenas noticias es que ya hay en México una
norma que pretende regular a los vehículos de
carga pesada para evitar que contaminen nuestros
pulmones. La mala noticia es que se hará un
cambio a esta norma, con la idea de actualizar
los estándares de estos contaminantes, pero que
desgraciadamente deja demasiado flexibles los
límites aceptables de partículas, ozono y óxidos de
nitrógeno. Esto significa que de pasar esta norma
como está, y no más rígida, se permitirán más
contaminantes de lo que actualmente se pueden
evitar, o se afectará a más gente de la que se
puede evitar afectar.
La manera de controlar estas emisiones y de reducir o limpiar el humo del escape, es teniendo un diesel mas limpio (que generalmente implica tener un diesel de bajo contenido de azufre) y teniendo tecnología que filtra los gases del vehículo para quitarles la suciedad de las partículas. Estas dos soluciones las podemos encontrar en dos estándares internacionales de emisiones de vehículos que se llaman EPA (por las siglas en inglés de la institución que los creo, la Environmental Protection Agency de Estados Unidos) y EURO (creados en Europa).
Aunque estos estándares internacionales sirven para limitar la contaminación atmosférica por vehículos, las normas Euro III son ya anticuadas, siendo 86% más elevadas para los óxidos de nitrógeno (NOx) y 20% más estrictas para las PM que los límites EPA 2004 y no tienen un requerimiento de vida estipulado vigente. Así, podemos decir que los estándares EPA actuales (2004) son mas estrictos y limpios que los equivalentes EURO (III) o los mismos EPA antiguos.
El proyecto de norma que comentamos arriba, la NOM-044-SEMARNAT-2006, permite que los dos estándares sean aplicados para la verificación de los vehículos de carga pesada. La pregunta aquí es:
Sabiendo que el humo de estos vehículos es tan
dañino para nuestra salud, y que puede llegar
a causarnos cáncer de pulmón, y que la exposición
para que esto pase no tiene que ser demasiado alta,
de todos los días. ¿Qué prefiere usted tener una
Norma Oficial Mexicana que reduzca los
contaminantes del humo un poco (EURO III),
o que los reduzca más drásticamente (EPA 2004)?
Si se pasa la norma como ha sido presentada, y se llegan a permitir las normas EURO III o EPA 98, todos los vehículos de carga pesada nuevos vendidos tendrán niveles significativamente más elevados de emisiones de NOx ( emisiones de PM 20% superiores en el caso de que se cumplan las normas EURO III ) durante la vida útil, o sea desecharán mas humo negro hacia los pulmones de nosotros y nuestro hijos.
La demora en la decisión de aplicar las normas más estrictas posibles en la actualidad, bajo la suposición de que dichas normas se pueden imponer jurídicamente dentro de unos años, con pocos costos para el ambiente y la salud ignora el hecho de que todos los transportes de carga producidos durante este lapso, contaminarán más de lo que tendría que ocurrir y que seguirán arrojando esta contaminación excesiva durante muchos años y a través de cientos y tal vez miles de kilómetros. Así mismo, no será más fácil sino que más bien puede resultar más difícil tomar esta decisión en el futuro que en el presente.
Debido a todo lo anterior, consideramos que la NOM-044-SEMARNAT-2006, debe incluir solamente los estándares más limpios como son:
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REGULACIÓN |
FECHA DE APLICACIÓN |
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EPA 2004 |
2006- 2007 |
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EPA 2007 |
2007 –2011 |
|
EPA 2010 |
Después del 2011 |
Solo así se podrá resolver el gravísimo problema que tiene México con la contaminación atmosférica generada por los vehículos de carga que utilizan diesel y las muertes que esto produce.
Ahora que ya sabemos los efectos dañinos que tiene el humo de diesel en nuestra salud, y las intenciones débiles que hay actualmente para controlar esto, tu puedes hacer algo para ayudar a que esta norma sea mas estricta y mas limpia.
Links de interés:
http://www.nrdc.org/air/transportation/qbus_sp.asp
http://www.ehponline.org/members/1997/105-6/woodruff.html
http://www.nrdc.org/air/pollution/qbreath.asp
http://www.streetvac.com/html/us_epa_fine_particle_designati.htm
http://www.lungusa.org/site/pp.asp?c=dvLUK9O0E&b=36089
http://www.epa.gov/cleandiesel/
http://www.dcl-inc.com/catpartfilt.cfm
http://www.scorecard.org/env-releases/def/hap_diesel.html
http://www.aqmd.gov/matesiidf/matestoc.htm
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A45261-2005Feb22.html
http://www.hsph.harvard.edu/Academics/eh/envepi/index.html
http://www.pehsu.org/school/bus/diesel1.htm