Para entender el cambio climático de manera más fácil, podemos pensar que el planeta sufre de fiebre. La fiebre en las personas es en sí, como un cambio de clima interno. Así como a nosotros nos da fiebre cuando pasamos de una temperatura de 36°C a 37°C, la fiebre en el planeta se está dando con un aumento de la temperatura global de unos 0.6°C, aunque sigue aumentando.
Así como nosotros tenemos síntomas de fiebre como sudor, y cuerpo cortado, así el planeta está teniendo síntomas de fiebre como el rápido derretimiento de los polos, sequías y ondas de calor, así como fenómenos naturales más intensos (huracanes, tornados, etc.).
El cambio climático, o calentamiento global, no se trata sólo de más calor en el planeta (Esta idea es muy atractiva para algunas personas que viven en lugares fríos). Se trata, como la fiebre, de cambios en la energía total y su uso en el organismo. Estos cambios son, lo que al final de cuentas, pueden causar la muerte de una persona si la fiebre no reduce por sí sola, o no se reduce con intervenciones. Igualmente, el cambio climático puede causar la muerte de muchos organismos, ecosistemas y procesos globales (incluyéndonos a los seres humanos y nuestra sociedad).
Día Mundial
de la Tierra